Tuesday, December 30, 2025

Vivir

"A veces se requiere ser íntimo, egoísta y profundo. En esa intimidad, los artistas, humanos y algún otro amante han logrado exponer no solo sentimientos, sino también la belleza que representa esa intimidad, desde lo profundo y propio; demuestran que hay en ese egoísmo sensaciones y pensamientos compartidos y más en los tiempos en que la compañía se moldea para garantizar la soledad y el aislamiento. Para garantizar que la empatía se pierda, para aprovecharse de esa miserableza generalizada y para mantenerse por encima de quienes se oprimen.  En esa intimidad y egoísmo, los anhelos, nostalgias, deseos y sueños se confunden con las decepciones, frustraciones, desengaños, desilusiones y fracasos; pero también aparecen los recuerdos de maravillosas vivencias y las aspiraciones que están por encima de ambiciones y necesidades, porque es eso: vivir.  Ella simplemente se acercó a donde él dormía. Y comenzó a besarlo. Primero, con cierta ternura; luego, con pasión. Esa misma que sentía al leerlo, al ver sus pinturas, al ver su mirada y al escucharlo hablar.  Él abrió los ojos lentamente y encontró su mirada. Aquellos ojos cafés, tomó su cuello y correspondió el beso, sin pensar si ese momento fuera real o imaginario, soñado como parte de esos anhelos que vivió en el pasado y que luego se convirtieron en frustraciones. Sin pensar que el solo hecho de estar juntos, de alguna manera, por su deseo, borraba aquello que igual la atraía de ella. Generando culpabilidades. La misma que poco a poco se fue desapareciendo al comenzar a desabotonarla para sentir su pecho, y que ella logrará sentir no solo con las manos de él, sino también con su propio pecho el tamboreo de sus corazones, que sí. Danzan. Viven. Eso es el vivir. Desear y amar.  No hacen falta más palabras. ¿Para qué? Ni justificaciones, ni culpas, ni prejuicios, ni arrogancias, ni castigos o premios, solo los dos, humanos que viven, aman y desean a pesar de los destinos y todas las decisiones del pasado.

Se ha intentado diferenciar entre la sobrevivencia y la vida; los humanos, en sus ideas optimistas o pesimistas, tienen muchas palabras escritas al respecto. Pero hay que preferir en medio de todo el optimismo, así vaya en contra de cualquier pensamiento revolucionario, como la broma misma, que al final tambien pareciera no entenderse o peor aun, explicarse mas allá de la risa personal. Pero volviendo al optimismo, la esperanza humana se basa en eso, en compartir esa posibilidad de alcanzar algo e  incluso en la creencia en el proceso de alcanzar da felicidad y satisfacción. No es una creencia vacia en torno a la codicia, la esperanza y el proceso mismo de alcance es un crecimiento mutuo por decirlo de alguna manera, pues la felicidad y el bienestar se comparte, el placer y la gratificación de alguna manera no lo necesita. Es fugaz muchas veces y sobre todo narcisista. Si, conocia su cuerpo, pero no conocia las maneras como podía ser amada. Y deseada. Años después lo lamentó, sobre todo porque asi no fuera el hombre de su vida, le aplicó todos sus temores, prejuicios y frustraciones a un amante. Y encontrar quien ame mas allá del deseo es muy complejo y lo supo cuando intento encontrarlo, pero aunque lo logro facilmente, nunca hubo una respuesta de su parte. ¿Porqué habría de tenerla después de la amenaza? Žofia, en todos los idiomas había entendido que su nombre significaba lo mismo y esa había sido su maldición, ademas de su sexualidad y cierta silenciosa belleza. En todo caso, él había entendido que ella no era inspirada por él, y por eso, guardó los cuadros sin peligro a que el moho los arruinará y a veces, mucho mas adelante, contemplandolo una vez mas, uso las telas para quemarlas o limpiar el piso de alguna manera. Ella había tenido ese efecto en él. Y cuando lo supo, solo pudo llorar una vez más. Por supuesto, luego sentiría rabia contra otro hombre, contra él, sin acordarse que al final ella hizo por otros quienes realmente la inspiraron, más que lo que él sintió de inspiración por ella. Luego, el silencio. No realmente sabiduría.

Vivir implica saborear el proceso, contemplarlo y entenderlo desde el pasado mismo hasta las consecuencias que no necesariamente tienen que ver con las causas, sino con todo un contexto y hasta con la voluntad externa. En tiempos de entrenamientos e inferencias, las predicciones al final no vienen de lo fundamental, y el humano olvida lo fundamental, la vida y lo que representa toma mucho mas sentido, asi sea penalizada por su supuesta improductividad. ¿Y el miedo? Ese mismo viene de la vida misma, salvo que para algunos causarlo hace parte de su frustrada existencia, pues para ellos es imposible concebir el amor más allá del poseer y la libertad más allá de la venganza, el sometimiento y la ira. Vivir es un verbo, y como tal es una acción, un hacer, un estado, un proceso que se cuenta.  No sabía que los vinos de Borgoña podían tener ese maravilloso sabor también. Aunque algunos critican porque había que dejarlo envejecer más en la botella, la verdad es que uno se muere y nada se lleva, y ese 2023 no estaba mal. Y la noche misma del treinta lo ameritaba, tanto como verla a ella ahi, desnuda durmiendo junto a la chimenea cuando al fin la temperatura había descendedido por debajo del cero y en ese frio, entre las pieles, la alfombra, la música y la penúltima noche de este año, y quizas de toda la existencia misma, habían roto las barreras que había que romper, para vivir el amor. Vivir el deseo. Ella dormía. Sonreía. Sí que era una mujer maravillosa, de piel color del desierto y ojos de mil y una noches. ¿El? Un pirata más. Viviendo muy lejos de todo ese saqueo, sin pensar en dioses, patrias, rezos o muertes. Solo vivir. 

Los que se denominan ciudadanos y les dan cifras a los demás, olvidando sus nombres, no conocen lo que realmente es vitalidad, solo la existencia y ciclos normatizados y subvalorados para garantizar un engranaje que solo da satisfacciones, pero no verdaderas alegrías. Tener una vida es difícil cuando eso implica libertad y empatía, pero para que haya libertad (y empatía, pues no puede darse por sentada la una sin la otra), no puede aislarse, pues es una cuestión de comunidad. Y ya, cuando aparecen las palabras prohíbidas, la organización humana comienza a generar todas las razones para existir y busca borrar alguna, cualquiera que aparezca para garantizar el vivir. Sin embargo, afortunadamente, la vida se hace camino y quienes viven logran que se creen la leyenda, el rumor y el mito, y eso es suficiente para valorar el proceso mismo y tener la esperanza de alcanzar eso: el vivir. Ella se aferraba a él. No habría una segunda noche como esa, ni siquiera una tarde. No sabría cómo asumirían o si habría una conversación, pero no importaba, ni el fin del mundo, y por primera vez en mucho tiempo su espalda no le dolía y dormía. Había olvidado hacia cuánto no lo hacía, y él, bueno, aunque ya despierto, le encantaba hacerla sentir en ese sueño extraordinario. No se levantaría. No la dejaría sola, no correría su mano, ni su brazo, ni intentaría siquiera con un suspiro acabar con su sueño. Tampoco dormiría él, bueno, conscientemente, pues sentía que todo su propósito en esta vida era que ella, al final, pudiera conciliar el sueño después de haber hecho el amor juntos gran parte de la noche, tras todas las angustias y las pésimas predicciones de todos los destinos. Tan malas eran, que los dioses los habian dejado tranquilos aunque la humanidad no, pero de eso se tratan las historias que no llegan a ser leyendas sino chismes."

Wednesday, December 24, 2025

Human Festivities

"There are human festivities that, in one way or another, transcend hemispheres and even civilizations. The way it's celebrated, rooted in paganism (though it's always pagan), with its level of noise, festivity, emotion, or resentment, has made it special. And sometimes in history, it has been "the last for a long time" in world peace. In a mutual feeling of human love, beyond desire and ambition, far beyond what it represents to feign festivity and the satisfaction of a table where food is abundant and served by those who are obliged to even throw those leftovers in the trash. Well, in the end, it's not a question of anything, but of satiety. And as time has passed, humans have forgotten that many times it was about spending the cold winter together and supporting each other, in the worst of times, or seeking hope in the midst of the desolation created by humanity itself, at those times. I was expecting the three ghosts of Christmas to visit me, but I wasn't so lucky. In any case, on this winter night, he was simply sipping his Marc with a certain delicacy by the fire, while outside there was a silence, a calm that can only be felt in the Alps. With each sip, he thought of those other festivities before his first ocean voyage. Those frustrating loves, amidst the violence, and the first disappointments. The longings amidst the dancing, the torches, the sound of gunfire and fireworks, the drums, and the laughter and tears. Always, in the end, some die to remember the following year.  It would be unfair to name someone from that time; there could be several, so it would be worthwhile to mention them all, even those who end up being blamed.

Civilization fundamentally relies on cooperation, which requires understanding, communication, and the recognition of differences. Over time, norms and rules grounded in reason, not deities, emerged. Knowledge, more than violence, became the source of power through reason and empathy, helping to build nations and a species that values life. It admires nature and its curiosity, daring to explore and create. Despite pettiness and greed, there's a persistent belief that good intentions, what people believe, regardless of religion, culture, or ethnicity, will ultimately prevail. However, common sense is often elusive, and minorities play a dual role: they sustain civilization yet also oppress it, while the majority, influenced by their own stupidity, usually passively facilitates this. Why? Fear? Frustration? Anger?  It is said, then, that the strength of intelligence and empathy must be powerful enough, not to resist, but to overcome tyranny and stupidity, even if it comes from a minority. I can't forget. And that's okay, especially if I learn from what I remember. How can I forget what I did for her? No one should forget love, nor write for love, nor paint, compose, or sincerely seek that love. Not just once, but several times. Even if she has different names in each attempt. I've done incredible things for that love, and although now, alone in the relative cold of this winter, after having crossed not only this ocean, but all oceans, the ghosts can only reproach me for having been me. Without disloyalty, with missteps, and despite all the fears and realities, I was me. Isn't spite the best excuse for human festivities throughout history? Benevolence too. It would be fair to say her name. Even though she herself wanted it to be unmentionable. I'll prepare myself a second drink then.

True friendship, brotherhood, and community go beyond religion and what is sought; they give humanity a profound meaning by involving not only individuals but the entire species, its history, and potential future. At what point do we focus solely on the present and accumulation, neglecting the legacy that could elevate humans beyond the stars, beyond profit and wealth? Knowledge and empathy, along with compassion and morality, require the strength to protect life, not just to resist, but to confront and overcome oppression. Wisdom and intelligence are essential to end endurance and defeat violence. Past resistance efforts differed, often misrepresented to justify current tyranny, but the human consciousness forged through life remains unquenchable. These diverse flames of hope, despite everything, symbolize rebellion. Many might see these as mere wishes, but they are real. Those who do not see them will decide whether to be part of them, part of life’s potential for human happiness. Despite everything, hope endures. No need or ambition justifies evil. And those who were my lovers? The second drink is worth it. But first, or why not at the same time, just give them two sips, those platonic loves. Those who only remained as a smile, a sigh, or a dream. No more. Their names are even shorter. And they know it, and they smile with a certain joy and feeling, even if the story was nonetheless fantastic. I just think about how I admired, loved, and desired them. In some cases, it was more than just a desire, and something happened, but that spark that amazed me was lost in the smoke of time, convenience, and what they call destiny, even though it's just human will, more than context. I just think about how I admired, loved, and desired them. In some cases, it was more than just a desire, and something happened, but that spark that amazed me was lost in the smoke of time, convenience, and what they call destiny, even though it's just human will, more than context.

These human celebrations that prompt reflection also inspire us to gather strength against oppression, fostering solidarity and unity to combat forces that end lives. Isn't that the essence of hope? It's never about fueling ambition or submitting to oppression. Hope, distinct from faith, gives us the power to choose not to accept abuse and to collectively move toward something new, a better chapter in human evolution and life itself. It is about rejecting terror and dependency as the only possible futures, and embracing serenity, fearlessness, active movement, and courage. Hope (and optimism) deserve the best of human festivities. Those wonderful women. They, my lovers. They think of me and let me know somehow. Isn't there any love more sincere? Even if it's just called desire?  I would assert that their actions show greater sincerity than those of that mature woman who accused me of being basic, despite having sex with my supposed best friend. Notably, he is also the individual who had an affair with one of my sources of inspiration. Of course, he was angry at being discovered by his partner, the mother of his child, whom he likely influences not by his principles but by his opportunism. But I only remember how wonderful those moments were when we laughed naked with them, wonderful women, after their orgasms, after moments of mutual pleasure. There were no ghosts of Christmases that have passed, will come, or are passing... why does it have to be like that?"

Thursday, December 11, 2025

Orgullo

"Es de admirar a las personas que no soportan las injusticias y toman una posición, no solo para defender al débil, sino para defender aquello que representa la humanidad y, sí, en cierta manera, lo que podría considerarse en realidad una civilización. Aquellos que, a pesar de la incomodidad que genera, no se doblegan ante el matoneo y el abuso de poder, siguen la razón, la empatía y la defensa de la vida, de las normas mismas y del sentido común que garantiza la convivencia. Sí, aquellos que no callan ante el abuso y que, a pesar de todo, de la opresión, la amenaza y la ira, se unen en humanidad. Esos seres de vida, que más allá de sus rezos e individualismos, abrazan la verdad y no juegan al discurso, y que, a pesar de todos los miedos, son valientes. Dignos. Ellos sí dan orgullo, pues están muy por encima de los arrogantes. Acababa de ir a su misa, como lo venía haciendo desde hacía cincuenta años y más. En realidad, no era su fé y su piedad por decirlo de alguna manera lo que le habia dado su riqueza, sino aquellos que como él, se encontraban en el patio de atras de la iglesia, para cuadrar sus negocios, maniobras y a veces, encontrarse con sus amantes. No era una cuestión de divinidad ni de milagros, sino solo la coincidencia y el encuentro entre codiciosos y malandros, que como él, fabricaban la oportunidad. Pero claro, él, cada vez que podía, se decía que robaba, mentía, era soberbio y engañaba a su esposa; gracias a sus dioses, sus vírgenes y santos, lo hacía sentirse a salvo de todo eso, pues si pecaba era gracias a ellos, que lo permitían y no por él. Él era una víctima de la voluntad divina, no de su libre albedrío. 

Podría pensarse que cada vez es peor, pero la verdad es que la hipocresía al menos disminuyó y que el descaro y la maldad son visibles. Tal vez el problema radica en la cobardía de muchos y en la insolencia de aquellos otros. O más bien, esa desvergüenza, que a muchos los deja anodados, pues la sorpresa ante esa clara mezquindad solo puede inmovilizar. Ellos, los mezquinos, quieren a los otros aprisionados, con la rabia en sus corazones que ellos mismos tienen por sus frustraciones y codicias, quieren que el hastio marchite las pieles y acabe las sonrisas. Pero afortunadamente hay quienes luchan. Y quienes celebran y acompañan esas luchas, desde aquellas dadas por las pequeñas cuestiones hasta aquellas que son grandes y ponen en riesgo la vida misma. En mi orgullo, me sentía vulnerado. No por ella, sino por mí mismo. Por ese romanticismo. Por cometer esos errores que hacen que otra vez espere algo que nunca va a pasar. Yo, que peleé contra esos dragones, aunque ahora, mientras el lago se congela, quiero ser egoísta y estar en paz. O al menos lejos de esas batallas pérdidas, en el tiempo y de tiempo. En el que ellos, ante la injusticia, encontraron mi espada. Y hoy, son más injustos y apáticos, mereciendo su esclavitud. Aunque no todos. Igual, si dejo que su ira me invada en mi corazón y en mi mente, ellos ganan. Pero tampoco puedo dejar que su avaricia les dé los frutos esperados, por mi apatía y mi silencio. Por mi aguante. 

Si bien hay quienes creen en las voluntades divinas o en los karmas, la verdad es que la justicia humana es la válida. Y la justicia en sí, siguiendo los pactos sociales, leyes, criterios y sentido de vida, si la fraternidad, que es una característica humana, y la solidaridad que permitió crear civilización se valoran, la arbitrariedad, el abuso, el atropello se verán confrontados y derrotados. ¿Acaso no se reconocen los humanos como seres sociales y empáticos? Y no. No es una cuestión de olvido, sino de saber recordar y aprender. Incluso de aquello que la propaganda hace que se disfrace de valentía, cuando en realidad es simple opresión.  Entonces, hay que celebrar a aquellos que, dignos de humanidad, se reúnen y piden justicia humana ahora. No para después en la historia cuando el pillaje y la masacre han sido ya garantizados. No para supuestas reencarnaciones o infiernos, sino para ahora, cuando puede haber reparación, culpabilidad o inocencia. Pero nunca olvido. Aquella noche de invierno, podría pensar en muchas cosas mientras tomaba un poco de aire en aquel hostal de la vieja ciudad. No compartía con nadie nada, pues era invierno y no era temporada de vacaciones. Miraba a través de la ventana, con esa hoja en la que había comenzado a escribir y aquel lápiz en la mano. Suspiraba. Tenía algo que decir, pero bueno, soy quien nunca se recuerda. Y no, no me victimizo. Me reconozco. Pienso que a lo mejor un simple hola, un simple gracias hubieran sido suficientes si de verdad había tanta importancia, pero no. ¿Por qué? Porque se trata de arrogancia, de apreciación.  No de valor. Pero yo, en eso nuevo que sí tenía que decir, te digo que tienes valor. Que, contrario a lo enseñado, eres una persona valiosísima y que, a pesar de que me prohíbes decir tu nombre, este se recuerda.  Pero bueno. No estoy en la prioridad de tus pensamientos y eso se entiende cada vez que se ve el cielo estrellado y pienso en todos los mundos que hay para conocer y reconocer, no para olvidar. 

Puede que algunos griten más que los demás y parezcan tener más poder que todos. No es cierto.  Aunque sí tienen el terror y la voluntad de sus seguidores que están igual de atemorizados que las víctimas. Y muy pocos en realidad tienen ese odio en ellos. Entonces, en ese orgullo humano, surge la pregunta de qué hacer. ¿Qué hacer entonces? Y las respuestas son individuales, pero buscando esa colectividad, es comunidad. Divididos, se garantiza la fragilidad, sino la debilidad misma. Pero los humanos, la suma de cada uno de ellos, hace humanidad.  No la renuncia a la vida misma por arrogancia y estupidez.  No el silencio ante los gritos de maldad de los otros, ni tampoco el olvido. La apatía. ¿Orgullo? ¿Respecto a qué? ¿Hacia la muerte misma? Entonces el individuo cuenta y, como con los otros, como se ha escrito tantas otras veces, se unen ante una visión común. No serán todos los que se tomen de las manos, pero sí aquellos que sean lo suficientemente valientes y poco mezquinos para que, incluso, como ha pasado en todas las historias, al vencer la injusticia, los cómplices de ella se vean beneficiados. Eso, desde las minorías, garantiza igual, humanidad.  Había aprendido que la comunicación es en dos sentidos. Y que tampoco se trataba de que algún día, después de tanto tiempo (normalmente por algún tipo de favor o arrepentimiento que va más allá de él mismo), fuera nuevamente contactado para destilar odio. No. A veces sí podría garantizarse el derecho a odiar y recriminar, pero al ser consecuente, ya no valía la pena y se trataba simplemente sin olvidar darse (más que darla) esa oportunidad. Podría guardar ese odio en su corazón y buscar la venganza, pero, mayoritariamente, sabía que, como buenos y contradictorios personajes, siempre había la posibilidad de amar y no de odiar. ¿Por qué hacerlo entonces? Es una buena pregunta. Y las respuestas, cuando no se olvidan en realidad, permiten comprender, comprendernos. Y entonces responder. Entonces, tomar la iniciativa.  Eso sí da orgullo. A pesar de la tristeza de la no respuesta."

Saturday, December 6, 2025

L'Indescriptible.

"L'indescriptible est en réalité ce dont on ne connaît pas (encore) les mots pour l'exposer, pour le représenter. Et si, il est clair qu’on admet que les langages, les mots, façonnent la réalité décrite. Les sentiments et la perception font partie d'une réalité. Existe-t-il un seul mot pour décrire le dépaysement dans une autre langue ? Où la saudade, sans dire tout ce qu’elle représente, réunit-elle, de façon tout aussi contradictoire, dans d’autres langues ? Il est possible, oui, mais avec des phrases complètes, parfois transformées en paragraphes. Ce qui est indescriptible, ce n'est donc pas l'inconnu, mais l'impossibilité de trouver les mots justes et complets pour l'exprimer. Le café avait été laissé refroidir intentionnellement. La lune était tout aussi frappante le jour que la nuit, comme elle. Mais était-ce parce que c'était la réalité, ou parce qu'il l'avait décrite ainsi ? Les deux, oui, mais comme la lune elle-même, la perception et la réalité, même si l'on trouve des mots merveilleux pour les décrire, ne suffisent pas. Nannerl méritait sans aucun doute (comme la lune) non pas une, mais de nombreuses chansons et poèmes. Et aussi, assurément, toute cette passion qui pourrait être à la fois admiration et amour, ou bien tout cela n'est-il pas de l'amour ? Non. Ce n'était pas indescriptible, car il l'avait déjà ressenti dans ses récits, même si cette fois-ci, c'était ce qui s'en rapprochait le plus. Même à cause de la frustration et de l'échec. Alors, eh bien, cette chose indescriptible ne pouvait même pas être la raison de sa nouvelle chute, ou plutôt, il l'avait comprise dans une certaine mesure. Besoin ? Non. Un simple désir. Et pour cela aussi, il avait trouvé les mots sans peine. Ce n'était pas un sentiment indescriptible, et c'était ce qui le rendait d'autant plus frustrant.

Cependant, l'inexplicable peut exister, ou plutôt, la description frustrante d'une attitude qui semble absurde, mais qui, pourtant, trouve une explication. On la raisonne, et l'on préférerait sans doute ne pas avoir à la découvrir. Parce que c'est honteux, insensé, ou plutôt insensé à tous égards, mais dont les conséquences et la réalité sont si décevantes qu'elles en sont pitoyables. Et la honte privée et silencieuse est sans aucun doute pire que l'ignominia publique. Le chagrin privé est terrible. Et, au fil du temps, il est clairement perceptible et visible pour les humains, donc il est possible, quand on trouve les mots dans toutes les langues, d'expliquer que la bêtise, l'action insensée, démontrent à quel point on peut être idiot et dur envers soi-même. Mais tout n'est ni absurde ni simplement idiot. Il a ses motivations, et oui, un certain fondement. Comme l'amour, le désir et parfois, la simple bienveillance. Je suis fermement convaincu que ce que nous appelons oubli est ce qui permet à l'humanité de progresser ou de continuer à se reproduire. C'est une fonction biologique — il l'a dit avec conviction, sans montrer le moindre signe d'ivresse. En réalité, ils n'avaient bu qu'une gorgée de ce whisky à l'américain, avec trop de glaçons - Je l'ai appris à travers mes trois divorces, même si je ne me suis jamais mariée légalement, mais j'ai donné mon exclusivité et mon cœur. Après avoir dit cela avec une pointe d'amertume, il sourit et prit une gorgée. Je l'observais avec une certaine compassion, mais aussi avec compréhension et approbation. Je ne ressentais pas la même solitude que lui, mais je n'étais pas non plus heureux d'être avec la femme de ma vie plutôt qu'avec la femme de mes habitudes. C’est pourquoi j’aimais m’échapper dès que je le pouvais ; elle le supportait, ou plutôt l’appréciait, car elle n’appréciait pas non plus ma compagnie très longtemps. J'ai éclaté de rire et j'ai pris un verre moi aussi.

Il semblerait que le négatif soit plus facile à décrire que le positif, comme si la personne est plus proche aux faits que font de doleur et de mépris,  même si il existe des mots magnifiques pour exprimer ce qui est simplement joyeux et extraordinaire. Et quand les mots manquent, il reste les mélodies et les coups de pinceau. Les baisers, les caresses, les étreintes, se tenir la main et les regards peuvent aussi être décrits, tout comme un soupir. et si, le dépaysemment nécesaire face à la suffocation et tout ce que ne seulement les individus, mais aussi la population cherche à faire contre elle-même, car elle est lasse de ce type de civilisation. Mais il ne s'agit pas d'une humanité indescriptible, car elle l'est elle-même à travers ses aspirations et ses rêves, à travers ses actions, ses décisions et ses objectifs, qui, en réalité, de la part de l'individu, réclament un autre système (individuellement) dans lequel chacun est valorisé par tous. Le but de la vie n'est pas la mort, mais la vie elle-même. (Soupir) Il n'était ni trop tôt, ni trop tard, pour savourer un peu de vin blanc. L'hiver. Un déjeuner fait maison, en solitaire, comme ceux qu'il avait pris tant d'années auparavant, comme ceux qu'il savourait à nouveau à cet instant précis. Et à chaque gorgée, disons que cette flamme ne s'éteignait pas, mais s'enivrait, s'agitait, générant des étincelles et des flammes fugitives. Mais néanmoins, compréhensibles. Elles sont claires, descriptibles, et le crépitement lui-même. Je savoure l'instant. Je contemple ce piano. Le Vercors est vraiment merveilleux, tout comme le Belledone, même la Chartreusse. Je crois que je n'aurais pas dû troquer ma solitude contre un autre plan de jour et même par elle (une autre elle)… car au final, je finis toujours par me retrouver seule. Le Vercors, le vin blanc. D'où vient-il ? Peu importe désormais, l'essentiel est que je souris et que le piano m'appelle. Il n'est pas trop tard pour y trouver une mélodie (Soupir).

Pour en revenir à l'individu, l'indescriptible est parfois aussi inacceptable. Non pas parce qu'il est irréconciliable, mais parce qu'on ne souhaite pas qu'il soit accepté, et donc, qu'il n'est ni reconnu ni décrit. Même si c'est parfaitement visible. Même si c'est perceptible au moindre regard, que ce soit dans le miroir ou dans l'ombre, lorsqu'on parcourt les rues de ces villes occidentales. L'indescriptible peut facilement se traduire par l'insupportable, mais on le supporte malgré tout. Comme la passion, l'amour, la motivation, l'inspiration qui se transforment ensuite en frustration et en déception. Simple. Et c’est alors que l’on reconnaît qu’il est plus facile de penser à ce qui perturbe tristement qu’à ce qui transforme joyeusement. Mais alors, on se demande ce que l'on peut accomplir en errant sans but précis, pour surmonter le chagrin. Trouver d'autres mots ou d'autres choses dignes d'être décrites et mémorisées, et oublier ce qui a été décrit précédemment.  Dans leur hypocrisie, ils m'ont empêché d'évoquer ces pieux qui embrassent l'injustice, éternellement considérés comme des saints par d'autres. Au fond, ils savent qu'ils sont misérables et injustes, et loin de s'en soucier, ils s'enorgueillissent d'afficher ouvertement leur abusse. Ce mal les rend fiers, et les vraiment bons, non pas de manière relative parce qu'ils défendent la loyauté, l'amour et la vraie vie, et non pas seulement l'existence et un destin unique, ni l'opportunisme et la cupidité, mais parce qu'ils ont honte de ne pas être assez forts pour les neutraliser et les contenir.  En tout cas, sans confondre optimisme et… l’important est de préserver la joie, la fraternité et l'amour. Même si c’est politiquement incorrect. Cette bonté ne tolère pas la haine, malgré les représailles et la vengeance."

Write and Transcend

"It's admirable how those writers managed to write and to transcend. Time makes their words (which were sometimes not entirely thei...

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