No, no es simple avaricia. ¿Que avaro puede ser alguien cuyas ambiciones son tan simples que si alguna vez es recordado sera por lo despreciable que es? Preocupa mas quienes no hacen nada, con la capacidad de hacer algo. Preocupa aquellas víctimas, humanos que se pierden y que al perderse por la inoperancia e indiferencia de los otros, la humanidad misma se atrasa y estanca. No es posible entonces que se acepte la indiferencia por si, no. Tampoco que aquello que se llama justicia, sea dejada hacia lo divino cuando es la justicia humana la que es válida y la moralidad y la vida por encima de la regla y la norma oportuna para garantizar un simple estado de opresión. Un sistema que acaba con la vida. Y lo peor, que fue creado por los humanos mismos. En el silencio me digo que estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Un mantra ya escrito otras veces, y que aprendí de una canción para hacerlo en sabiduría. En paciencia a pesar de la ira que muchas veces estalla en mi. Igual que el llanto. ¿Acaso hay algo que merece el llanto de tristeza de un hombre? ¿Una persona? ¿Una nación? Sin duda aquello que quiebra a un ser humano, merecería el desprecio, pero no una venganza. La ira misma, que a veces siento, podría considerarse el éxito de la mezquindad y complicidad de los otros en mi. Y no. Estoy bien... respiro... estoy bien... respiro. Estoy bien.
No hay suficientes lecturas para entender y encontrar las palabras sobre esa mezquindad y miserableza permitida. Anteriormente, la violencia y fortaleza física podría resolver esa presencia, incluso ahora. Pero no se trata de eso, pues, la violencia psicológica ha demostrado ser mas efectiva en un mundo que se dice civilizado. Entonces se pregunta fácilmente ¿que es una civilización? ¿Que hace diferente todo esto que rodea a las personas, si no es mas que avance tecnológico? Si, el mismo que hace que las naciones caigan y no necesariamente ante las mas virtuosas. Y la ciencia y la tecnología tampoco están de la mano de aquellas poblaciones que pueden ser las mas grandiosas en humanidad. No. Sino es una cuestión de simple poder y oportunidad. Es entonces cuando se podría entender la escala de una manera diferente: de lo general hacia el pequeño contexto. ¿Y entenderlo y encontrar las palabras para que serviría? El era una persona mezquina, ínfima y miserable. Nadie lo elegía, pero lograba ser designado para simplemente generar malestar. Y el lo sabía. Y sabía igual a quienes atacar y ejercer un poder suave y leguleyo, que hacia que las personas no pensaran sino en defenderse de él o caer bajo su sumisión. Lo cual al final era peor, pues si bien, era enfrentado, el como buen mezquino, era cobarde. Como una persona miserable, no aportaba sino al olvido. Al atraso. Al fin de cuentas nadie podría recordarlo por algo bueno, sino por lo malévolo e insignificante que era. Y por eso quizás era designado, para generar malestar. Nunca para proponer o construir, sino destruir.
En un mundo que no lee y no quiere entender generalmente pues la satisfacción inmediata y orgásmica es lo importante sin argumentos para olvidar las frustraciones las palabras que se encuentren no importan. Igual muy pocos se tomarán el tiempo para leerlas y claro, hacia ellos que hacen parte de la civilización esta dirigida la opresión y necesidad de subordinar. De someter. El problema es que la ausencia de comprensión y de moralidad lleva a una tragedia y aunque se encuentren las excusas por parte de los responsables por omisión, ellos en el fondo de si mismos saben de su culpabilidad pero no pasa nada: siempre estará la religión o el vencimiento de términos legales para expiarlos. Entonces, ¿se podrá hacer algo contra la mezquindad? Dejar que ella por si misma se carcoma. Y alejarse de ella. De ellos. Septiembre. Se suponía que todo sería diferente pero sigue siendo terriblemente mal. Ya ni siquiera hay preguntas válidas solo afirmaciones y certezas: la absoluta necesidad que ellos se sumerjan solos en su comodidad, y que ya ha sido suficiente de batallas pérdidas por una guerra que al final, a nadie le importa. O mas bien si, si importa para aquellos que se benefician de la sangre y la desolación.¿Acaso no debería desertar? O simplemente esperar la siguiente batalla para morir cobardemente, porque no hay muertes heroicas, el heroísmo esta en vivir. Así sea para luego contar la historia como un derrotado o decir mentiras como los que triunfan.".
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