"¿Qué puede considerarse trascendente? ¿Por qué vale la pena insistir y por qué desistir? ¿Qué es aquello que puede considerarse sagrado como profano? ¿Y, por qué vale la pena vivir ... aunque hay quienes mueren por ello? Acaso, ¿no es la vida misma? La confusión como la solución. Y si, los románticos dirán que es amor. Y esas preguntas, el silencio para las respuestas ayudan a definir aquel concepto. Y otras razones mas como luchar y dejar de hacerlo. Esa ambigüedad de sentimiento, pero nunca la ausencia, a pesar del dolor. A pesar de las lágrimas, a pesar de las sonrisas. Si, a pesar. Amor. ¿Donde estabas? -fue lo único que pudo decirle mientras sentía sus labios y su respiración. Las luces de navidad y las guitarras los acompañaron lo suficiente, y aquella singularidad, no pudo ser eterna, pero en ese tiempo, en esa intensidad como aquel estallido estelar en algún punto del universo, tan sūbito como recordado, fue suficiente. Y por eso las lágrimas fueron de felicidad a pesar de que sólo fue un instante. Si, ella, un tesoro. Si, él, un romántico viajero del tiempo y del espacio.
Algunos artistas, han logrado expresarlo, incluso con aquellos trazos, ritmos y silencios que muchas palabras intentan definirlo, en diferentes lenguas. Y es mágico hacerlo. Pero no deja de ser un concepto. Sin embargo, es ese amor que garantiza lo mas loable como que justifica lo más mezquino. Artistas, pero los filósofos nunca podrán hacerlo o los psicólogos o los químicos o incluso uno que otro físico arriesgado. ¿Por qué? No solo puede ser razón, y es ahí donde el sentimiento y aquello que se prefiere mantener de una manera indescriptible, incógnita, se acerca hacia lo mágico de lo humano. Amor. Libertad. Pensaba en eso cuando el logró liberarse gracias a ese amor que ella le daba con esa intensidad. ¿Acaso no se trata de eso el amor verdadero, aquel que libera? No que acepta, sino que compromete y enlaza para volar juntos. Todas las batallas se estaban librando al mismo tiempo y en medio de ese temor de la guerra, saber que ella estaba allí junto a él, era suficiente para sobrevivir y si, volar.
En los conceptos artísticos (y si, podría decirse formales), el amor no perece. Esta allí en el tiempo. Y se ha escrito y pintado e interpretado que no se deja de amar nunca. Pero que se aprende a amar a otras personas. Y hasta allí, la frase es suficiente. Porque las otras justificaciones posibles, sobre todo para explicar el supuesto olvido o la frivolidad, o el odio carecen de cualquier argumentación real, relativizando un sentimiento humano, el mejor de ellos. Sin embargo, hay quienes no han amado lo suficiente o han sido rechazados tanto, que en ese desprecio, al formalizar su dolor, simplifican hacia el deseo únicamente y no lo complementan. Complementar pareciera no ser parte de ese concepto y eso, en la experiencia, al menos en ese amor romántico, es desconocer aquello que los sentidos pueden dar para materializar sentimientos y eso es las sensaciones. ¿Como no desear sentirte, verte, olerte, saborearte y que tu, amada mía no te liberes en ese amor romántico conmigo?. Cómplices, amantes, amigos, otra vez amantes y ante todo rebeldes: un ave que se sincroniza en esa rebeldía para sentir, los dos. ¿Acaso hay otro mejor tesoro, tesoro? Y si, me inspiras y te inspiro. A pesar de todos los miedos que se unen y todos los recuerdos. A pesar de este espacio y de estos tiempos. Unas miradas y unos labios y nuestras lenguas y nuestros fluidos que se encuentran, tanto como las palabras son la mejor evidencia. A pesar del encanto navideño. A pesar del miedo de todos estos momentos.
En ese romanticismo, puede decirse que si bien se amo, se vivió. Y que igual se ama y se vive. En el tiempo, en el espacio. ¿Acaso ocho años, tres años, ocho meses, ocho días pueden compararse? No. No tiene porque hacerlo y no se podría jamás. El amor, se ha escrito es inspiración y aunque a veces se lamenté no haber motivado lo suficiente, la vida misma es suficiente para valorarlo, porque el amor en si es vida. Ese amor romántico que muchas veces no conoce, ni de leyes, ni de razones... un niño de Bohemia, que a pesar de todo hay que tener cuidado. Pero que hermoso es cuando se siente, se piensa y se cree que se tiene. Solo unas cuantas frases y una visión remota fue suficiente. No para crear esperanza, pero si para sentir, excitar, y agradecer. ¿Agradecer? Si. A pesar de esa hermosa crueldad. El anhelo ya no hace parte de las expectativas de estos tiempos, pues la vivencia y la decisión a tenerla es aquello que mueve el mundo, mas nos los sueños que jamás se cumplirán. Y es por eso que que entre sus frustraciones, arrogancias, desprecios y decepciones ella prefería simplificar el amor romántico al deseo y la ruptura era la mejor opción si confronta al anhelo. O que ese amor quitara todos los miedos."
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