También se comparte el aburrimiento, la desesperación y la alegría ante la supervivencia. En ese periodo compartido, hay intervalos de soledad necesarios y toman importancia al momento en el que las marcas son resaltadas como puntos de ruptura y por supuesto en eventos los cuales son la referencia para encontrar esa oportunidad o esa explicación que hace que a partir de ahí se cuenten historias fantásticas sobre la cotidianidad así se finja tedio. O realmente se sienta hastío. Esta mañana pensaba en como iniciar otro de aquellos ciclos, en los que sin duda, no solo habrían promesas propias que se romperían sino la visión de ese pasado que si bien no hay nada que hacer, aún me da aquella angustia y amargura y ansiedad y desespero. Solo que de alguna manera, he logrado ocultarla con una sonrisa.- Lo decía franca y tranquilamente observándolo a los ojos mientras tomaba un trago de aquel ron de cientos de dólares que nunca se entendió porque hoy, una bebida de piratas que era el resto de agua de aquellos mercantes que transportaban caña (y no azúcar aún) a otra parte del mundo. M., su interlocutor, un hombre millonario, que aun no entraba a la mediana edad como él, pero solitario y si bien no era avaro, su soledad lo hacia precavido, y lo consideraba su amigo, pero mas que estimarlo, lo envidiaba y odiaba su tranquilidad mientras se refería a sus frustraciones y tristezas. M. deseaba a las mujeres que habían estado con aquel que lo miraban a los ojos y que no tenia ese dinero que él tenia, la cantidad mas que suficiente para comprarlas a todas, como estaba acostumbrado. Cuando decía la palabra sonrisa, él sonreía. Y eso le molestaba a M. ¿Como podría decirlo incluso sabiendo que yo tuve sexo con su ex, ¿como si "su mejor amigo" se acostó con ella, mucho antes que yo?, ¿como si no tiene lo que yo tengo: desde aquella camioneta que nunca uso hasta tierra en los lugares mas ricos de este continente?. Pero M. no le decía nada. Solo lo escuchaba esperando la oportunidad para burlarse de él y tratar de demostrarle que estaba equivocado y que debía ser tan materialista como él, cuyo nombre significa macho, demostraba que había que ser en esta tierra de piratas. Pero él, moviendo el ron de un lado a otro, mirando las calles vacías de una ciudad sin gracia simplemente saboreaba aquel ron y sonreía. M., macho, tomó un trago y no pudo sino decir: de verdad que ahora entiendo porque este ron es tan caro y lo pagas.
Sin embargo, no todos los humanos tienen esa capacidad de dibujar su mapa individual, aquella hoja de ruta que se construye valientemente al observar aquello que igual, pasado, es un aprendizaje. Distinguir la marca importante tanto de llegada como de salida, tal como aquellas etapas y logros que mas que satisfacción o placer garantizan felicidad y nuevas rupturas es incómodo, porque si bien están aquellas etapas posibles, el como es una cosa diferente y la incertidumbre genera temor. No es confortable y en muchos casos, no se logran y en algunos, mas interesantes aún, surgen otros intereses, otras metas y otros objetivos que igual generan esperanza. De ahí que el azar, las decisiones de los otros o de la masa sea cómoda e infranqueable mentalmente. Pero, ¿si se ha llegado a un acuerdo con el destino? Ese en el cual las decisiones propias son parte de esa evolución y revolución y que dependiendo de la intensidad, influye sobre los otros, dejándole poco al azar y mucho a variables externas. Los ciclos, mas que probabilidades se convierten en pronósticos, en consecuencias en las que incluso, existen estados superpuestos, opuestos, integradores y paralelos. Decidió hacer finalmente las paces con el destino y dejar de ir, como premisa, en contra de él, del todo. Se ha demostrado que ni el azar, ni la voluntad de los dioses le favorecía, pero tampoco iba en contra. No se trataba de una guerra, sino de encontrar una paz en las que las decisiones finalmente podrían influir e inspirar. No se preocupaba tanto por eso, como sus muy pocos lectores, algunos de los cuales solo vigilaban lo que escribía o mostraba para poder finalmente demandarlo, lo cual, de alguna manera ayudaba a las estadísticas de sus lecturas. Una consecuencia de su romanticismo y ego que el azar, el destino, la voluntad de los dioses y de aquellas que a pesar de haber sentido su virilidad en ellas, escuchado sus nombres en sus poemas y haber sentido sus orgasmos con él, habían decidido odiarlo, simplemente por que los ciclos (no el ciclo) con él terminó. El destino y la voluntad de los dioses imaginados y de las mujeres que amó y deseó, lo condenaron a un silencio. Pero lo hacia insoportablemente libre y un inolvidable recuerdo, a pesar de los nuevos amantes.
Una marca colectiva en el tiempo sin sentido físico, pero de una civilización occidentalizada, mas no occidental. No porque sea la mas conveniente, sino la mas monetizable, construida a partir del triunfo de la opresión sobre la necesidad, la fé y no la esperanza y la superstición compartida, mas que el conocimiento colaborativo. Sin embargo, las otras, consideradas las diferentes, no es que hayan dado en sus apariencias una opción diferente, pero ha sido propagandísticamente menos eficiente. En todo caso, los puntos de ruptura personales, aquellos ciclos compartidos y propios pueden generar otra manera en el que las probabilidades, los pronósticos y los estados, se entiendan mas que las predicciones y profecías que amordazan la discusión y no dejan ninguna oportunidad para asumir una responsabilidad. No parecía una persona que iniciaría una serie de viajes extraordinarios al dia siguiente. Actuaba con la cotidianidad que molesta y sorprende o mas bien que en esa sorpresa de tranquilidad, de alguien que hace parte del mundo y no quien lo observa en un rincón atrapado, oprimido por un salario y bajo una estructura jerárquica que ahoga. Eso molesta mucho y mas cuando él, entiende la fragilidad de esa jerarquía humana de la cual podría partir en cualquier momento. Y si, el amor como la libertad molestan al mundo, asi como no estar en un sistema de precios pues los valores son intangibles, sin escalas, y su absoluto no permite una escala: se es leal o no, se ama o no se ama. El mundo es maravilloso - decía - y aunque la mayoría de veces lo he conocido solo, a veces encuentro alguien con quien compartir mi visión de ese mundo. Pero no todos lo entienden y lo que no se entiende, mejor se aniquila: es la premisa humana."
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