"Silencio. ¿Qué mas puede hacerse cuando de la manera mas extraña algo que siempre ha estado allí desaparece, lentamente? No hay necesidad de pensar en la desconfianza hacia el mundo, o que se es y que se fue, simplemente hay silencio, por desolación, por la curiosidad misma del mundo que detiene a las personas ante el morbo, mientras el cielo, de todos los colores, incluyendo el rojo, es un lienzo para recordarnos la fragilidad que puede causar la estupidez humana, el exceso de confianza o simplemente, la desidia. Por supuesto, esa fragilidad que se rompe, pero que en esa ruptura no alcanza siquiera para un llanto. Si, a veces la misma ausencia del mismo, el no tener la presencia de cualquier grito o de cualquier postura dice mas que cualquier palabra posible. Estatuas en un mundo que se dice en movimiento continuo.
A veces es bueno perder el equilibrio, caer, sentir el sabor de la tierra y del mar mientras el cielo simplemente es una capa de nubes que no promete ni estrellas ni amaneceres. ¿Acaso no se tiene derecho a caer, sin tener qué pensar en levantarse?. Mientras tanto, hay quienes afirman que tienen tiempo para todo y sus sentimientos y pensamientos, creencias, buenas palabras y deseos (con frustraciones incluidas) se mantienen balanceadas en un mundo de paz y armonía, mientras simplemente las catedrales se queman y los símbolos de un pasado tristemente pierden significado. Como aquello que excita pero también, aquello que conmueve y estremece. Como la brisa en una silla en la cual se avanza hacia alguna parte entre la niebla una mañana de las últimas de invierno.
Es dificil encontrar las palabras adecuadas, y mas cuando el frio simplemente cierra los labios. ¿Acaso hay un momento para decir que el silencio selló los labios con un beso?. ¿Cuales? ¿Cuales silencios? Podría detenerse el tiempo y no habría alguna pregunta consciente con la misma trascendencia de otros años y otros sitios. Igual la desolación podrá considerarse eterna mientras se descubre que aun hay esperanzas y tristemente, se espera..., aún en los silencios, aún en la certidumbre de que es una pérdida de emociones. Es primavera (ahora si), a pesar de los últimos días de invierno y lo que debió significar. Pero en este preciso instante, no se piensa en nada.
Son casi las once de la noche. Y se espera. ¿Qué?. Hay silencios que duran años, sobre todo aquellos que inician con fuego y terminan en tardes heladas entre las montañas. En todo caso, es viernes santo y es luna llena - se dijo mientras tomaba un trago de algo y lo hizo por decir cualquier cosa para simplemente olvidarse unos instantes de lo que jamas vendra, pero que esta ahí, como una premonición infundada que revoluciona su mente hacia todo aquello que no tiene sentido, mientras un poema (podría ser jabberwocky) se repite como aquel juego en el que los pájaros enojados destruyen el mundo, sin importar en realidad los cerdos. ¿Acaso debería haber alguna razón? Simplemente se cumple el objetivo de la semana y al final se olvida. Como seguro y he sido olvidado.
Solo la melodía resiste el paso del tiempo pues las palabras comienzan a no tener la misma fuerza, ni incluso cuando con toda la pasión del mundo, se afirmaba que no habría espera posible, para demostrar amor, pero si, tiempo mas adelante, querer escuchar algo nuevo para decir. Incluso, con las cerezas verdes, tres años después (o mas, pués en la espera el cerebro olvida la noción de todos los dias y de ninguno), no hay manera que la letra se recuerde. Seguro, la espera llevara a un momento en el cual simplemente se diga, qué y es demasiado tarde. Y cualquier explicación y traducción no hace sino acompañar el anodadamiento del momento.
Pero brumeaba ya negro el sol; agiliscosos giroscaban los limazones, banerrando por las váparas lejanas; mimosos se fruncían los borogobios mientras el momio rantas necrofaba…"
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