Tuesday, November 20, 2018

Cuando no hay olas, ni murmullos

"Hacia extrañamente frio. Los habitantes de la ciudad no lo esperaban y mientras el infierno pareciera consumir otra parte del planeta, allí sin nieve, sin niebla, sin lluvia si quiera los huesos dolían. Sólo los mismos afanes monetarios del dia a dia no permitían pensar mucho tiempo en ese dolor, salvo en los habitantes de la calle, que lo mezclaban con el hambre y el dolor social al cual poco a poco entre el licor y uno que otro pase, se acostumbraban. Igual, aquellos que se autodenominaban ciudadanos y caían en una espiral hacia la calle, ya los veían como parte del asfalto y del cemento.  No por nada muchos prefieren quedarse en sus prisiones-apartamentos frente a una pantalla para ver una vida de otros, que no es posible si quiera soñarse tampoco, pues es tan lejana, pero también tan conocida que no da tiempo sino para un "me gusta. Solo algunos visitantes caían en cuenta del frio y se despertaba en ellos algún tipo de nostalgia, de aquellos sitios que quedaron atrás afortunadamente por unos dias mientras el mundo pareciera destruirse ante la vista de todos. Abrazados, mientras el cielo se llena de fuego y al fin, el espacio... son finales mas épicos, cuando lo que se requiere son principios.

En otros tiempos y lugares, se le robaba minutos al dia para sentir la fuerza de las olas romper el muelle. Algunas veces, ese sentir estremecía, tanto como cuando los labios se encontraron por primera vez, mucho mas que incluso cuando los cuerpos se funden o aun mas, cuando las miradas se encuentran. Bueno, esto último no estoy tan seguro pues hay miradas que rompen una vida mientras la realidad sin ser gris, es fría. En esos minutos, el frio salía del interior hacia afuera. Estremecerse para sonreír mientras la vida esta allí, sin pensar en amores, odios, tristezas o anhelos. Sin necesidad de decir algo sobre... ¿qué? El olvido afortunado de instantes. Es un murmullo que termina en un grito. Atrás las personas se mueven de un lado a otro, mientras algunos disfrutan del sol incluso en noviembre. 

No entendí sus gestos y ella se dio cuenta de eso. Aun así, fué su escape. La semana había sido abrumadora y solo le quedaba llegar en la mañana a ver a su hija dormir, esperando que ella no tuviera que vivir una vida como la de ella..., que si, ella misma decidió vivir, pero que no imagino que la agotara tanto. Cuando los labios se encontraron con los de él en el ascensor, se estremeció, por un instante pensó en que había llegado allí no por el dinero, sino porque necesitaba esa fuerza, aun en ese silencio. Sentirse querida y no solo deseada. Pero solo fue un instante robado a la noche. Entre tanto que el mundo poblado pareciera desbordarse, las luchas ya no se hacen (como nunca) por resistir. No es tiempo de abnegación, los sentimientos humanos deben prevalecer para no justificar lo injustificable mientras que los que se rasgan las vestiduras no entienden que esa gente en la calle no necesita caridad, sino un otro mundo. La noche, con sus brillos de noviembre promete una historia de navidad en diciembre, pero son promesas, no planes. No se cumplen ese tipo de promesas.

No hay olas, solo una montaña verde que se oculta poco a poco por moles grises que no buscan algún tipo de trascendencia en esta ciudad, sino simple utilidad monetaria. En su interior, solo algunos con las cortinas cerradas se dan el lujo de escapar ante sus pantallas mientras que un contador de pesos y no de segundos va al ritmo de los relojes. Alguien reta la ciudadania con una canción (pués no hay olas, ni murmullos, ni gritos), pero entre los cláxones de los automóviles y motos y el sonido de las sirenas que bien podrían ser de las ambulancias, la policía o algún taxista para intimidar el tráfico. Mientras esperaba en el lobby del hotel, revisaba mecánicamente su teléfono desde las aplicaciones hasta las redes sociales a ver quién la solicitaba. Pensaba en él. En su mirada, solo se habían besado, no hubo sexo. No hubo pago, el tiempo fue suficiente para poder "resistir" el resto de la noche. El resto de la semana, el resto de la vida. 

Tanto tiempo y se ha aprendido tan poco. Aun los minutos estaban allí mientras las nueve de la mañana llegaba y se ignora que la humanidad estaba en su supervivencia diaria por este lado del planeta. ¿Acaso solo se trata de sobrevivir? Solo pidió una foto mas y le dió un gracias al dia siguiente. El lo entendió. También para él fue importante, aunque lo hubiera sido mas en otros dias. Lo pensó cuando dejó de ser un visitante para convertirse en un ciudadano de otra ciudad entre las montañas, pensando en las olas, en los murmullos, en el rock and roll y el sabor de sus labios. No puede tratarse solo de aceptar y monetizar."

No comments:

Post a Comment

Write and Transcend

"It's admirable how those writers managed to write and to transcend. Time makes their words (which were sometimes not entirely thei...

Most Popular Posts