"Alguna vez Hitler mencionó que hubiera querido ser un artista anónimo caminando por las calles de Firenze... y otros tantos como él, dijeron cosas similares cuando antagonizan o protagonizan en el mundo. Las victimas y los observadores, entre tantos, que si pasan a ser parte del olvido - osea nadie - piensan.. "si, si tan solo hubiera sido cierto y él hubiera sido un anónimo mas que camina por las calles..." Pero la verdad es que salvo uno que otro ser humano con delirios de extraterrestre, que quiere pasar desapercibido por los caminos del mundo, muy pocos quieren estar sin ser alguien.
El protagonismo, el cuarto de hora, da aquel momento de inmortalidad. Aquel instante en el que se nos dice que existimos y por que no, vivimos y somos mas que los rostros anónimos (o conocidos) que contienen los ojos que nos miran mas con envidia que con admiración. Para muchos, es preferible la mirada de celos y rabia que la mirada de admiración y aceptación. "Si me odian y me temen... es que desean ser como yo" - dicen algunos, así sea insoportable ser como sé es.
En el mundo en que estoy, el protagonista es mas importante que su rol y que el argumento. La escena trasciende sobre la historia y el escenario es desdibujado por la imagen del actor. El personaje sobrepasa la personalidad del actor y es mucho mas importante la apariencia que el ser. De ahí que lo que se llama "noticias" es una linea continua similar a una pagina de sociales. Y que la ficción o la realidad no se distinguen la una de la otra. Y aunque para algunos puede causar cierta molestia, al final, la consigna general es que "a nadie le importa". Y nadie, quiere ser nadie, todos quieren ser "alguien".
Algunos psicólogos se atreven a decir que el ser el centro de atención, demuestra que los hombres y mujeres nunca dejamos de ser niños. La necesidad de ubicarnos en un espacio privilegiado en algún momento para recibir atención, se mantiene para suplir nuestras necesidades básicas. Y en definitiva, podría decirse que el reconocimiento (social) hace parte de una de ellas. Reconocer que sin la existencia mínima de una persona particular, el engranaje humano no funcionaria. Asi fuera mentira. Pues la verdad es que muchas de las partes son desechadas y condenadas al olvido, para demostrar que a pesar de la importancia que le queremos dar a la vida... para muchos, nuestra existencia es completamente desconocida y sin importancia.
En ese miedo, los seres humanos buscan afanosamente sus cuartos de hora. Incluso, condenando al olvido a otros. Alimentando sus personajes con la sangre de los olvidados. E incluso con las ideas de los ajenos. Así que en el afán del reconocimiento, se hace un esfuerzo para volver anónimo al autor, eliminar la historia para garantizar la permanencia de la imagen de la escena, y crear una versión "inolvidable" de la realidad. ¿Por qué? Porqué la escena es corta, es un slogan que se aprende y gusta. La fotografía que no dice nada, no aburre como el argumento... o como la historia completa. Al fin y al cabo gusta mas la versión televisiva que el documento profundo.
La falsa realidad es dibujada sobre personajes virtuales y difundida en tiempos relativamente cortos con la complicidad de otros que como él, necesitan alimentarse de las miradas de temor y envidia, mas que de la posible admiración. Cada vez es mas fácil hacerlo, sin duda, pues antes era necesario crear una leyenda. Ahora solo un perfil y un avatar. Entonces, la falsa realidad pasa a ser la única y verdadera, un modelo de referencia para que otros avatares escriban "I like it" y esperen ansiosamente, que ellos sean igualmente seleccionados en el grupo de la fama.
¿Quién quiere ser nadie, si serlo implica no existir? Ni los suicidas exitosos lo quieren, pues su supuesta búsqueda de inexistencia al principio busca solo llamar la atención. No pasar al olvido al morir, sino pasar a ser parte del recuerdo colectivo, como victima o como aquel que busco ser reconocido en su muerte."
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