Esa falta de rigurosidad es la que de alguna manera, a pesar de los veinte y un siglos es lo que hace que la humanidad se estanque en una civilización que abraza un sistema en el que la desigualdad se justifica por el odio y por la supuesta fortaleza de los que oprimen. Y si, es supuesta, porque rigurosamente, es poco probable que una mayoría que tenga un uso de razón, permita esa explotación. Por que es el sentimiento el que se explota y ese mismo divide. No para reconocer la diversidad o dar ese libre albedrío, sino para mantener débiles y en desconfianza a aquellos que que podrían liberar las mentes sin apropiarse de palabras ajenas y de engaños. Solo reconociendo la verdad y sin embargo, generando un argumento para controvertir. Solo se acercó a él, sin decirle nada y con sus brazos se acercó a él y lo abrazó. El se detuvo. con sus manos acarició aquellos brazos y pensó en lo afortunado que era sentirla. Estar con ella, en esa coincidencia de tiempos y espacios, en ese momento que tal vez no se repetiría después y que la extrañaría, como le ha pasado tantas veces. Tantas que aprendió a detenerse de aquello que pareciera urgente para dedicarle su vida a aquello que realmente es lo importante.Con suavidad, la puso frente a él, y la beso apasionadamente. Cada beso entre los dos era así. Y era algo que ella siempre esperaba y deseaba de él. Sentir esa mirada que siempre él tenía con ella, nunca de desprecio o indiferencia. Siempre esos ojos en ella.
Conocer es parte de lo necesario, pero no es suficiente. La empatía, la fraternidad, la solidaridad y la misma curiosidad que lleva a querer saber y reflexionar mas, actuar en consecuencia, hace parte de aquello que se combina con el que hacer con el conocimiento. La habilidad puede que no genere ese poder, pero si la fortaleza para que se ejerza un contrapoder en el sistema. Es entonces cuando el miedo diezma la empatía y la solidaridad se cambia por competencia, mientras que la fraternidad, es solo una asociación rentable. Util. Y en esa utilidad, lo instintivo va mas alla de la reflexión, y claro, se basa es en esos miedos y rabias, y no en la curiosidad que permite que haya mas conocimiento (que aburre) y que se acepten esos absolutos porque es una cuestión de destino. O de voluntades y ordenes humanas y divinas. Convenientes. Ella tuvo su orgasmo, y el igual. Desnudos, disfrutaban un poco de aquel Saint Emilion que quedaría en su recuerdo mas por las noches y tardes con ella, que por el sabor que tiene. Su gusto por el ron, ya viene de otros tiempos, pero entonces aun jadeantes, se miraban desnudos y reían. Sin necesidad de soñar reían. Y seguro harían el amor otra vez, y nuevamente destaparían otra costosa botella. O cambiarían al ron, si se acaba. Saboreaban sus cuerpos y el tiempo. Libres. ¿Acaso no se trata de eso? Cada mañana al escribir, con un poco de café, lo recordaba y si, se trta de saborear el tiempo, la vida misma, tanto como sus cuerpos y aquel maravilloso vino.
Pero hay quienes creen que colaborar va mas allá que asociarse rentablemente, y de hecho, a pesar que cooperar es sobrevivir, desplegar y reconocer el conocimiento junto a aquello que podría darle el nombre de conciencia humana, real, garantiza esa emancipación en realidad y esa trascendencia ante la vida. No es simplemente sentimiento. Puede (y seguro debe) estar allí, pero mas alla de la ideología y la creencia, esta aquello que puede confrontarse y contribuir a las deconstrucciones. Y desde ahí, pasar realmente a otra cosa, a otras realidades en las que ya, después de tantos siglos, simplemente se reconozca que se debe cambiar de sistema y de visión ante la vida y que no es una cuestión de posibilidad y de deseo. Por supuesto, eso afectaría la sensación. Los Alpes lo protegían. Sobre todo de sus deseos y de sus recuerdos. No se sentía ni triste, ni feliz. O tal vez si, un poco triste, pero sus ideas no eran en torno a lo miserable que podría ser, sino a lo feliz que fué. A lo maravilloso que es sentirla cerca y luego, simplemente ya no mas. Recordó que ella le insinuó que fuera hacia las altas y frias tierras. No lo hizo, pero si lo hubiera hecho nada cambiaría. Ella era libre. el también y si, es algo para recordar una sola vez. No lo dijo ella directamente, pero el no haber llegado a una despedida posible al mercado, era la mejor respuesta. Y él, sonreía. "

No comments:
Post a Comment