Los humanos insignificantes, aquellos que no entienden lo que es la posibilidad de emanciparse y amar, de hacer del mundo un lugar mejor y más aún, desenmarcar la mente y aquello que es llamado espiritu por quienes creen en algo antes que en ellos mismos, para poder lograr no solo liberar la mente, sino los cuerpos. Si, desnudos, si, mentes claras en las que el odio solo es una palabra del pasado que sus ancestros usaban para llamar a la venganza. "¿Acaso no hay mejor igualdad que la desnudez misma? Pero no pierdo mas el tiempo en intentar hacerte pensar en la libertad. Sobre todo porque no quieres hacerlo, y en tu tristeza y frustración (si, sexual), prefieres creer en las conspiraciones, en las rabias, en los odios y quejarte de que solo quieren simplemente llenarte de placer y de deseo o mas bien, aspirarlo de ti. Pero, esto va mas alla de orgasmos y gemidos. Se requiere hablar y pensar. Sentir y a pesar que dices hacerlo, en realidad no es sensaciones, sino sentimientos.
Da cierta compasión aquellas personas tan pequeñas que buscan ese poder designado, ni siquiera elegido, para oprimir a los otros. Ellos, disfrutan ser pensados de la única manera en la cual pueden serlo: con asco, desesperación, rabia y temor. Cuando ya pierden su podercito, rápidamente son olvidados. Sus nombres permanecen solo el tiempo de su designación. ¿Como podrían trascender? Una apología al desgraciado podría traer algo de sus actos, pero nunca su nombre. Ni siquiera se logra que sean recordados, mas allá de los papeles y actas que ellos han hecho plasmar su nombre para simplemente esperar el momento en el que sea borrada aquella evidencia de su insípida existencia, porque eso, no es vida. Una segunda cerveza sería meritoria, pero no estaba muy seguro si dormiría bien. Tal vez buscaría mejor una tizana o algo así mientras terminaba de escribir aquello que estaba pendiente desde hace varios días. Tenía, en medio de la opresión de un sistema creado por humanos para joder a los mismos, la posibilidad de una libertad enmarcada dentro de las paredes mismas de la civilización. Lograba escribir, hacer el amor y desplegar un poco de subversión en medio de todo lo evaluado y aprobado. En las mañanas, tenía esa posibilidad de robarle minutos a la productividad e igual tentar a los capataces cuyos látigos son de otro tipo, pero peor de dolorosos, pues no solo generaban un dolor físico. Si, es la libertad enmarcada en el sistema, o mas bien, ignorada mayoritariamente, aunque haya alguno que la nota y desea acabarla. Ante esto, es mejor un trago de algo y no una tizana.
Sin embargo, aunque contradictorio, no todos merecen esa compasión, aunque tampoco se trata de venganza, sino de justicia, de acción y no de aguante, que eso eso lo que diferencia la resistencia de la abnegación. La libertad molesta a quienes no la tienen y quieren hacer pensar que ella, depende de su decisión. Los que logran tenerla mas allá del sistema incluso ante la opresión de los seres insignificantes, son humanos espectaculares que con esa liberación misma, inspiran y hacen que los pequeños humanos sientan miedo y se sientan peor: no por eso van a dejar de ser unos miserables, unos desgraciados. Sin duda alguna, aquellos humanos libres son maravillosos y gracias a ellos, la humanidad entiende el valor de la libertad misma, que va mas alla de cualquier posible deseo. Si, la extraño a pesar de las mujeres después de ella. Y no volverá a ser. De eso se trata la vida y en esa libertad, me digo antes de ir a dormir que tuve la fortuna de amarla y sentir ese amor por ella. Y de ella. Y si, han pasado muchas noches y en la desesperación, para calmarme, solo me digo que ella esta bien, antes de alguna de las luchas que me deparan todas las mañanas, mientras ella afortunadamente duerme en algún lado, después de hacer el amor con su nuevo amante. Igual, soy libre de recordarla y libre de amar a las otras, aunque ninguna como ella."
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