Saturday, June 29, 2024

Catástrofe

"Ciclos. Y es por eso que en realidad no puede existir un sentido en las decisiones tomadas muchas veces, pues a pesar de las causas, las cualidades y las posibles consecuencias, simplemente los ciclos terminan. Otros comienzan y se piensan. Entonces es cuando se dice que ese aprendizaje que da el pensar, no debería continuar siendo la obsesión sobre las decisiones no tomadas y menos cuando son decisiones que toman otros y cuyo bloqueo, cuya incapacidad de influencia o simplemente impotencia, sino al contrario, una razón para emanciparse, para huir. Pero no todos los humanos tienen la posibilidad de hacerlo. Y podría considerarse injusto pero la injusticia, como la maldad y la bondad y la misma justicia, es una invención igualmente humana, no es divina, si es que eso existe. Espero no arrepentirme... - fue lo último que ella le dijo. En el fondo, en realidad no lo hacía y nunca lo hará, pero era una manera suave de terminar lo que desde el principio, no debió haber comenzado. O si. La verdad es que ya han sido tanto los ciclos que una experiencia más que se baja entre lágrimas y un buen ron, no importa y da mas elementos para la supuesta creación en medio de la desesperación. De eso se trata - le dijo alguna vez Carolina - y ella es quizás una de las mujeres mas sabias y hermosas con las cuales pudo compartir parte de su viaje en este planeta. Y si. De eso se trata. No de generar ansiedad (todo hubiera sido diferente), pero no solo es amor, también es pasión. Y el mundo se desmorona en una catástrofe mas y él, sigue soportándolo en soledad. Si. Ciclos. 

¿Qué es lo que una persona necesita en realidad para sentirse parte de una humanidad? ¿Y diez de ellas que no logran ser parte aun de la conciencia de la vida? Y no necesariamente por la falta de entender el amor, o la importancia de respirar o de hablar. No. Aunque viéndolo de otra manera, en la catástrofe el problema es ese: que se sienten parte de una civilización de saqueo en el que el después no importa, pues seguramente no estarán y entonces, ni siquiera su descendencia, su herencia logra seguir si quiera un sendero de riqueza capitalista. Entonces no solo el sentimentalismo, sino también la intelectualidad se denigra, se vuelve algo jocoso que se domina gracias también a aquellos que supuestamente hacen parte de la razón del mundo, por unos créditos, monedas y lujos tan inestables, como su lealtad. De ahí que esa clase humana que dirige, no lidera. Oprime e igual en cualquier momento podrán ser igualmente traicionados. El calor del verano no le molestaba y menos con ese poco de ron que Robinson le había dado. No se imaginó nunca que lo tomaría con aquella vista del Mediterráneo otra vez, con Louisa desnuda y durmiendo a su lado en aquel matelas que parecía aquel que con Juanita, muchos años antes, bueno, gracias a otro maravilloso ron y otras noches (no precisamente veraniegas), se era libre para amar y desear. Ya habían pasado en poco tiempo muchas cosas como para pensar que ella no solo lo deseaba sino también lo amaba. El igual, pero prefería como siempre dejarle al azar y al destino que tanto odiaba lo que pasaría en esta vida. Bueno, en una vida mas de las tantas que no se miden en años, sino en amores. 

En la rabia que da la impotencia, se diría que es una tierra de traidores y desleales, que se merecen heredar su propia desconfianza, incluso entre sus cómplices. Se diría incluso entre ellos, pues sus oprimidos realmente aguantan, soportan y se esconden en su miedo y debilidad. ¿Donde están los humanos valientes que lideran, no que dirigen? Entonces, ante la ausencia de la respuesta y la aceptación de un fracaso, se piensa que es importante simplemente... partir. Después de esos puntos suspensivos porque de alguna manera se aspira que alguien le de la esperanza o simplemente le diga que no. Pero es un mundo de desechables y de despreciables. Una catástrofe afirmarían algunos, pero no, solo se trata de las decisiones humanas y sus consecuencias. ¿Cuanto se recordará de nuestras noches de insomnio? De aquellas lecturas y preparaciones para que compartiendo el conocimiento, se soñara no solo con un mundo mejor, sino con esta ciudad mucho mejor. La verdad, aquellos que lograron romper su cordón con este lugar lo lograron, mientras que los que volvimos, nos equivocamos, terriblemente: fuimos traicionados, usados, opacados, denigrados, desvalorados, burlados..., y no, no es una cuestión de victimizarnos, sino de reconocernos, para que en ese reconocimiento, mas alla de la tristeza y la desesperanza exista un poco de fuerza en la rabia para volar. Ser libres. Y dejarlos allí con su mediocridad y su estupidez y su maldad y su mezquindad. Aunque lo lamentó por aquellos a quienes no logré influir, no logré liberar. Por que si, ya lo acepto: no lo logré. Ellos, los traidores, podrán criar a sus hijos en la mentira y la traición, ya le han enseñado a ellos que es la única manera de surgir, de alcanzar el placer, y que el problema no es la traición en si o el acto de maldad o la mezquindad: sino el ser descubiertos. Bueno, ya no lo es. Pues eso es considerado un valor a imitar. Como la misma rabia y el aprovecharse de la oportunidad. 

La vida, sin embargo, puede protegerse y garantizarse desde otros lados de este mundo, con aquellos cuya identidad se construye no por lo que se fue, sino por lo que se comparte hacia el futuro. No es una cuestión de un futuro utópico o distópico, sino de un presente responsable que permite que el conocimiento y aquello que se siente, como la empatía, permita un ciclo de desarrollo y felicidad en la que la maldad y la mezquindad no sean rasgos a imitar, sino a repudiar, al fin de cuentas, como la misma avaricia y los dioses, son invenciones humanas. Dejó escapar una lágrima. Solo tres días después se dejó caer ante aquel piso y esta noche, 29, tomaba un poco mas que de costumbre y diverso. Dead & Co. lo acompañaba otra vez, ya lo había hecho unas cuantas noches antes en pleno desierto mientras que osos y calaveras y rosas y diferentes olores le hicieron escapar una lágrima en ese momento. Un viaje musical. ¿Acaso debió ser de otra manera? Siempre pudo ser de otra manera, pero es la única que le corresponde aceptar, pues no es una cuestión de terquedad. No. Sino de libertad. De vida. No era tiempo de una catástrofe."

Wednesday, June 26, 2024

Décisions

"Il n'y a pas de temps pour le souvenir ou l'aspiration du passée. Il porra avoir des chansons et des romans et des poèmes. Les humaines oublient. Et l'oubli est enseigné pour fuir des responsabilités et de la douleur, mas pas vraiment appris. Normalement il existe une acceptation parce qu'il n'y pas d'autre possibilité tant qu'acceptée, même s'il est injuste. Les humaines veulent rester dans le présent malgré que l'aujourd'hui est la conséquence des décisions: propres ou ceux des autres mais au fin de compte, des décisions. Alors l'insistance est de l'entêtement et de l'entêtement peut devenir en harcèlement, de l'intimidation. Il n'ya pas aucun poème ancien ou moderne pour justifier la persistance dans l'amour quand les décisions sont pris. Pour quelque raison que ce soit, car en réalité, pour rester suffit juste une. Donc, encore une fois, allongé par terre et après avoir pleuré je me dis que c'était le meilleur. Et oui, une autre fois et je me dis, je t'aime et je te le dis... et juste comme ça, je t'aime dans le temps. Une autre décision.

Quoi qu’il en soit, l’humanité s’est révélée erronée et contradictoire dans ses décisions. Et c'est pour ça que normalement, on essaye d'oublier les conséquences et les raisons, de fuir des raisons (au moins d'une manière générale on dit de civilisation), parce qu'il est plus facile d'oublier que d'assimiler. Ou plutôt de feindre l'oubli, parce que l'individu se cache dans la masse. Et les autres toujours seront les culpables, et autres dans le future seront les responsables d'essayer de comprendre et de trouver un sens de passé. Deux mille ans et plus après, on a compris que le traître est toujours un traître. Lui, dans son égoïsme et ses opportunités, bien sûr, il se démarqueEt il obtient toujours celui qui non seulement l'a soutenu, mais qui a enduré jusqu'à ce qu'il cesse de le servir. Et il se comporte loyalement avec quelqu'un de plus fort que lui, qui peut également le trahir ou le rejeter : une relation entre personnes voraces. Je l'ai su quand j'ai découvert non pas qu'il avait couché avec ma femme, mais que plus tard, lorsqu'il a été découvert par sa femme, il m'a blâmé... non pas pour son acte d'infidélité, mais pour sa découverte... - il finis. Après ça, Lui et moi avons bu un verre de bière alors que la chaleur du désert arrivait.  Cela n’a jamais été le Far West, me suis-je dit, et aujourd’hui c’est une ville lumière dans le désert.

Il n’y a pas de bonnes ou de mauvaises décisions, ce sont juste des décisions. Ou peut-être oui, selon le contexte et les conséquences attendues et obtenues. Mais s’il y a des décisions qui peuvent provoquer une catastrophe, elles sont prises d’une manière tellement irresponsable que seuls des imbéciles peuvent le faire, car les conséquences les affecteront également de manière négative. Dans l'excuse, les humains trouvent toujours une façon d'être victimisés ou pire, innocentés. Et c'est la loi qui s'en charge, puisque ce qu'est devenue la civilisation humaine n'a rien à voir avec la moralité, l'éthique et le simple naturel de la vie. Ça me manque de dire des mots d'amour, son sourire, ses câlins, marcher main dans la main..., mais c'est fini. Depuis le début. Je me dis que c'était le meilleur. Mais peut-être est-ce dû au contexte ou au fait que l’amour ne suffit pas, lorsque les attentes, y compris sexuelles, ne sont pas satisfaites. Malgré la maturité et malgré toutes les conneries écrites partout. Ensuite, je reconnais que j’ai échoué, que j’ai moi-même échoué, une fois de plus. Il y avait de l'amour, mais aucun désir. Ou peut-être que oui. Je ne sais pas et ça n'a plus d'importance.

Au vu de ce qui s’est passé il y a dix mille ans, cette civilisation peut disparaître comme d’autres. Et d’autres tenteront de comprendre, avec ce qu’ils trouvent, les décisions de cette humanité. C'est l'espoir de la vie et l'enseignement sur la fragilité et la faiblesse humaines. L'arrogance chez certains disparaît et chez d'autres, on adopte l'insouciance pour continuer à prendre des décisions par hasard, en espérant que d'autres auront des conséquences négatives. Inévitable? Oui il l'est. Mais cet enchaînement de décisions de masse d’une humanité contradictoire est tout aussi inacceptable. C'est de ça qu'il s'agit - il l'a dit quand elle a rompu avec lui cette fois-là - et oui, il l'a accepté et s'est éloigné et c'était il y a plus de cinq ans. Il n’en était pas de même avec M., l'innommable, ni avec les autres. avec K. ce serait comme avec C. De toute façon, il n’y avait pas d’autre option. Et il a appris cela il y a longtemps, donc il n'avait que son gros M.J. en musique et ignorant les réponses évidentes. Dans quelques jours, elle serait avec son nouvel amant, avec celui qu'elle se fiche d'aimer, seulement celui qu'elle veut."

Monday, June 17, 2024

Lucky

"Old vices, the same fears, and the new frustrations. Then, one discovers the other's meanness and anger at one's impotence. It is a sad human reality. A furious truth in which, if you are lucky, it is something far away. But explaining the chance of finding the benefit of that luck is complicated. By doing so, it stops being lucky. The need for revenge guarantees the submission of those humans who simply do not transcend. That arrogance in mediocre spaces, since simply if his name is remembered, it is to associate it with the worst of a person. Some are fortunate to be shielded from them, but others are not. And then frustration feeds, avoiding any possibility of growth. He felt annoyance and anger at meeting him at that airport. Of all the men they could meet, he had to be his wife's ex-lover. The love of his life, well, one of those that he would never get over despite his children. She does not. She smiled. She loved seeing him and making her husband feel in person what she felt every time she remembered the times he, she, had given him women lovers. It was raining. The two were there waiting. As always, the trip was over, and she had paid for everything. He, as always, took advantage of that. But that was what she chose without loving him. Hoping for a bit of luckShe always saw herself as a lucky woman.

But only some things can be left to chance. Decisions are not a matter of fate or others making them, despite their power, despite his supposed human mandate (never divine). A human who takes advantage of a position to simply, in his mediocrity, trap those who seek the emancipation of all and subject them to his yoke, which is so momentary, poor, and superficial that it only contributes to stillness. Some lucky humans can leave when they meet these characters. Others are brave humans who defeat them and advance with everyone. He had aged in a day, which he had not done in all these years. After that trip, she couldn't sleep. Half his back hurt since that argument and humiliation. The same thing that was necessary to be able to wish with all his soul to leave and, yes, start doing it. He looked in the mirror, and in those months, he saw how that little character triumphed over him. He didn't want that to happen anymore. And that afternoon, he decided. It was time to say goodbye. And in general, everyone wanted him to leave. Nobody would fight for him, despite all the fights he did for them.

What is a lucky person? Fortune is that in which the adaptation is not so traumatic and the decisions made by others are sufficient so that the current ones do not have dire consequences for oneself.  Perhaps it is not about fortune but rather about having enough knowledge and strength to overcome chance for one's benefit. Whatever that benefit was.  However, luck is simply a mix of what others decide and what one hopes for oneself.  The walk from the airport to the casino became shorter than the first time. And like the first time, I started that night with a drink of Rum, at thirty-nine degrees (or a little higher) on a night with a crescent moon that no one notices in that desert and in that place full of lights. Anthony was simply watching him in the rearview mirror. He was not a gambler. He didn't look like a worker despite his Latino face. He was not a millionaire who was up to something, and although he could be a hitman, no one could say that he was a random person, that he simply did not believe in any destiny. What is he doing then in a place like this? Not even he knew it himself. Neither does Anthony. He did not remember why and how he had decided to become a limo driver, and he did not notice that he had already been doing something for ten years that he did not choose.

Luck is the consequence of a chain of coincidences sought to be explained by supernatural forces, like someone's decision, that omnipresent other. But the matter is not so esoteric most of the time. Sometimes, the chain is understood, and the chaos can be modeled enough to forecast and profit from chance. So, does it stop being so? Knowledge and intuition are not a matter of luck (at all). With all its links, the chain builds the plot for all the luck stories. I want to leave. I want to leave. I want to leave. She repeated it so much as if it were a prayer or a spell strong enough to call upon all chance and give her what would allow her to leave triumphant. She had every right and every reason not to stay there. If the fortune had made her a man - it was said - she would have already left. But the truth is that in that country, men and women wanted what belonged to others. It was a way to control them. A way to keep them locked. Making them believe they are lucky."

Saturday, June 8, 2024

Juicio Histórico

"El problema del sentir, es que no hay una evidencia suficiente para poder argumentar algo. El sentimiento en si mismo, solitario, no puede considerarse como suficiente. De alguna manera tampoco el razonamiento, sin cierta conciencia (qué incluso aún como se diga y donde se diga, los humanos tienden a relativizarla o acomodarla de acuerdo otra vez, a sus sentimientos). Entonces, en ese sentir, el sentido moral lleva a enjuiciar, pero esa moral igualmente muy pocas veces se construye, mas bien se asume. Entonces, el sentir se convierte en la respuesta automática generada por temores, frustraciones y anhelos. Las decisiones humanas y sus consecuencias le dan definitivamente esa razón y esa culpabilidad. No solo responsabilidad. El problema es que esa responsabilidad solo en el tiempo y muchas veces, mucho mas allá cuando todo esta perdido o cuando ese juicio histórico solo queda como anécdota, como algo que quizás se aprenda o se olvide convenientemente, para garantizar la comodidad de una imagen de recuerdo, aquella que es correcta.  No voy a mentirme y menos en una noche de sábado en la cual, en ese juicio histórico, me digo que es un juicio histriónico. ¿Acaso hay algo mas que pueda hacer que reírme?. Esa sonrisa debe acompañarme incluso hasta el momento en el que la muerte llegue, le devolveré la sonrisa que siempre tiene y ahí, ya no depende de mí en realidad, o tal vez si, de lo que hice. O de lo que no fuí capaz de hacer por miedo, incapacidad, debilidad, pereza, apatía, conveniencia, opresión, desconocimiento, estupidez, candidez, inocencia..., ¿Será que la inocencia en realidad existe? Asumo la culpa de no ser lo influyente y fuerte que debí ser. Y serlo ahora no vale la pena para nada. Hay que entender cuando es demasiado tarde.

La percepción, normalmente se basa en lo que los sentidos (y las creencias) producen como sensación. Pero, esa percepción muchas veces no tiene nada que ver con el hecho o la realidad. Falta el análisis. Los humanos son expertos en justificar sus decisiones, normalmente malas, en percepciones y sentimientos y no en el análisis de lo que se siente o si, se percibe. De ahí que ese sentimiento se use como excusa ante la equivocación. Pero en un mundo donde los datos pueden ser parte de una colección de análisis para tomar una decisión, que sin ser la mejor, al menos es fundamentada, el sentimiento no puede ser suficiente, y la intuición quizás pueda complementar lo que ha sido racionalizado, o darle cierta aceleración a la acción decisiva. Ya la consecuencia de la misma, puede verse después o pronosticarse u observarse como una probabilidad o un estado, pero no dejarse de lado como una voluntad divina e irresponsable. No fui lo suficientemente apreciado como para garantizar una lealtad. Al menos no por los que aposté. Amigos, novias, amantes incluso..., ¿colegas?, ¿compañeros?, ¿discípulos?. Lo reconozco en el calor de un domingo de junio en la madrugada. Entre el sabor del whisky después de un chocolate y el sonido de los acordeones en una fiesta que aunque escuche, no soy invitado.  He dicho lo que he podido decir, lo he hablado con quienes creo que en algún momento recordaran mis palabras (y si, lo hago en primera persona), mientras me digo que quizás sea necesario otro tipo de escrito. O un final. ¿Acaso no es tiempo ya de finalizar?. No. No lo es. Y la respuesta es simple porque aún así, llevo la contraria. Aunque lo haga de la manera equivocada.  Y si, ha sido una cuestión de precio. No de valor.

Sorprende, en el juego de probabilidades, y no es por la madurez sino por el adoctrinamiento y la comodidad que da el privilegio (cierto privilegio), como las mentes brillantes humanas se oponen a cualquier cambio. Como asumen la defensa de sus verdugos y como justifican sus posiciones con lo irracional incluso, pues se trata de defender su oportunidad. Se les escucha, se les lee y no se logra conectar con ellos. Quizas con sus amos si, pero no con ellos. Por eso, en el momento del juzgamiento ellos hacen parte de los nombres que se olvidan. Pero no debería ser así pues son tan responsables como quienes han sido exitosos en abnegarlos y colocarlos no a su lado, sino en su defensa. Como carne de cañon alimentada por sobras. Y entre esas sobras, por supuesto, surge el odio. El miedo, ya ha estado en ellos antes. Ella tenia razón en algo en aquella conversación: lo que pasó fué lo que debió pasar. Pero es el fruto precisamente de la división, de la efectiva acción de dividir para conquistar: una división fácil entre los oportunistas y los temerosos y los apáticos. Y aquellos que como yo, simplemente nos bloqueamos anodadados entre los traidores y cómodos que seguramente recibirán su juicio histórico. Pero yo, nosotros, yo, lo tengo ahora.  Humillado. En una derrota cuya única salida es quizás el partir para hacer algo que trascienda realmente antes de mi muerte. Por la vida misma. 

La humanidad sufre las consecuencias de décadas, sino de siglos, de lo que ha enseñado y heredado. Mas allá del conocimiento científico y tecnológico. El sistema gana, la civilización basada en un sistema de saqueo y acaparamiento persiste, la cultura se desgarra y el arte pareciera desaparecer entre slogans y logos. Las mentes se apagan, mientras los algoritmos parecieran encenderse para generar una supuesta productividad. No la vida. Y en eso, los que rezan son exitosos en ignorar esa conciencia y razón humana, pues su esoterismo les promete un juicio después de su muerte, cuando no importa en realidad. El juicio histórico se construye con los hechos en los que ellos están involucrados. Ya hay silencio. Y en ese silencio lograré dormir no sin antes pensar en lo que debí hacer hoy y no hice. En lo que quise escribir y estará escrito algún dia en alguno de esos cuadernos que quizás se quemen (en el que Brenda claramente dijo que eran las pequeñas cuestiones sin importancia) y en el que me sentiré atrapado, entre el temor y la necesidad, entre la frustración, la decepción y la opresión: que al final agota. Y no por mis años, ni mi soledad, ni el pensar en los traidores (tanto en los desleales como en los infieles), sino en mi incapacidad. La incapacidad tercermundista en la que el opresor, tiene el poder que da la estupidez, no la ignorancia."

Write and Transcend

"It's admirable how those writers managed to write and to transcend. Time makes their words (which were sometimes not entirely thei...

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