En todo caso, hay muchos humanos que ante la presión del sistema, deciden perderse en él (y muy pocos liberarse de alguna manera o por lo menos ser ignorados para poder, en cierta libertad y entre paréntesis, no contar, afortunadamente, o mas bien no ser parte de esa contabilidad), en medio de su ebriedad o dopado (o mas bien y dopado) encontrar ese éxtasis que en su mente simplemente los pone en otra realidad, ignorando la intranquilidad, las insatisfacciones, decepciones y anhelos. Y es entonces cuando al final todo pareciera reducirse a percepciones y engaños. -No estaremos juntos, pero es necesario que vivamos algo de lo que anhelamos. Con esa frase, una simple formula que podría tomarse como aquella excusa para el deseo (no hacia falta justificarlo), logró besar sus labios. Aquel encuentro era tan esperado por ambos que llegar a aquella única cama fue un camino recorrido entre sonrisas y miradas. Sin embargo, no amanecieron juntos, pues solo fue unas horas. Desnudos, no hubo muchas conversaciones y mas aun mientras hicieron el amor. Solo las sonrisas, y al final, cuando ella lo dejaba, una única lágrima de felicidad. Aquella lágrima de lo que fue y nunca volverá a ser, pero era necesario vivirlo. Sentirlo. Seguirían siendo amigos, claro, pues no se trata de anhelos, ni de secretos, sino de vivir.
El ciudadano, no tanto el ser humano, vive en sus percepciones y anhelos: seguridad, poder adquisitivo, poder, bienestar (supuesto), metas y decepciones. En sus percepciones se miente constantemente, incluso cuando la evidencia misma destruye lo que el busca sostener con sus opiniones. En esa confrontación entre percepción y realidad, la mayoría tiende a hacer ganar lo primero, mientras la razón individual aquella verdad. Por eso es tan útil aquella ciudadanía y aquella forma en la que la popularidad es fácilmente dirigida, para despersonalizar y confundir intimidad con ego (egoísmo) y comunidad con masificación. Es ahí cuando claramente se descubre la manipulación y no un liderazgo que permite aquella conciencia humana común, sino simplemente una útil posición colectiva. Masiva. Era lunes y después de terminar de escribir a mano, simplemente tomó una segunda taza de café y se metía en su lectura de mínimo quince páginas, que podrían ser solo diez minutos o una hora. Robarle ese tiempo al sistema, sin que en realidad fuera notado, es un acto revolucionario en los días en los que decir revolución es peligroso y más aún si implica robar tiempo. Antes, la religión bastaba para decir que el tiempo perdido los santos los lloran. Hoy, simplemente es un tiempo no monetizado, no facturable. El tiempo no medido, no sentido y peor aún, oculto. Pero a él no le importaba. Ya para la quinta página se había detenido a disfrutar del aroma del café antes de continuar con su lectura.
Algunos siendo humanos, comparten de diferentes maneras la posibilidad de la libertad y de la esperanza, no del anhelo ni de los horarios y obligaciones, muy a pesar de la necesidad de supervivencia, de las ambiciones y de aquella codicia que se quiere mostrar como el único rasgo humano común. Tanto el miedo, como la posibilidad de jugar y ser felices, el apoyar y apoyarse en el otro es mas único que esa avaricia y todos los miedos relacionados. Es entonces cuando en realidad se distingue la diferencia entre el humano y el ciudadano, y entre aquellos que son libres y otros que simplemente creen en esa libertad. Había decidido escribirle después de danto tiempo, después de todos sus amantes y de todas sus equivocaciones. No esperando que él volviera con ella, no, sino simplemente porque la vida de él, su existencia había sido maravillosa para ella. Pasaron varios días antes de una respuesta de él. Podría imaginarse el por qué, pero la razón, era evidente. Sin embargo, aquella respuesta para ella fue suficiente para sonreír, ya que salvo aquella única vez que ella lloró como excusa para buscar suplir sus ambiciones, el siempre le daba esa felicidad. Y eso era lo que contaba para ella. Y era muy difícil encontrar las palabras para ella misma explicárselo, pero no tenía necesidad de alguna explicación, solo de sentirse que para él, ella seguía existiendo. "
