¿Se llegará a un futuro de desarrollo o se estancará otra vez la humanidad en siglos de oscuridad, temor, horror, venganza y vergüenza, pero esta vez con tecnología?. No es solo el conocimiento el que garantiza la libertad y el desarrollo, sino la conciencia y esa moral que en los peores momentos mas oscuros, permite ese renacimiento, incluso ante el azar, aunque muchas veces la coincidencia y el caos ante una humanidad poco consciente o muy ignorante, genera el peor de los escenarios posibles. Sin embargo, si se razona un poco y el conocimiento en medio de la estupidez, y se tiene esa esperanza no en la mayor voluntad humana, sino en la conciencia humana que puede transmitirse cuando se deja de temer y se acaba el silencio, ¿no podrá simplemente dejar sin rango de acción la codicia y la venganza? La fé entonces se transforma no en una creencia sobrenatural, sino en la creencia hacia la esperanza humana. Aquella que como especie, sorprende y saca una sonrisa y regocija lo que en los cuentos, poemas y leyendas, llaman corazón. ¿Me leéra? El sabor del Ron me recuerda no solo el sabor de sus labios, sino de su cuerpo (no solo su sexo). El Chartreuse, un gato negro y la música, aquellas noches. Como aquel once de diciembre en el cual caminamos por Rue de La Poste tomados de la mano. Un mes después, dos meses quizás, ya su cuerpo era de otro y a pesar que hubiera querido ser yo, amo su libertad. Ella, la liberadora de almas, hoy con sus cabellos canosos pero igualmente bella. Si, ella que apareció en los peores momentos mas oscuros de mis pequeñas cuestiones de esos años. Aunque después vinieron otros más. Y seguro vendrán otros mas. Pero ella, Beulenda, la liberadora de almas, me hizo recordar el verdadero sentido real de la esperanza.
Una o mil vidas. Todas cuentan. No es posible creer en aquellos que usan la palabra sobran, aunque lo hagan sin sonrojarse siquiera. Tanto como la palabra aniquilación. Algunos dirán que es ignorancia pero la verdad es que son conscientes de sus palabras y sus actos; pues, no se trata ya de seguir a sus supuestos dioses, sino de usar el odio, el temor y letras copiadas y copiadas de otros tiempos, para que el odio sea justificado. Pareciendo listos, se trata de parecer inocentes en caso de que la culpa de la sociedad los juzgue en el presente, porque en realidad no les preocupa el futuro, ni la historia. Solo su placer y comodidad de hoy: aquella que cuenta para satisfacerse hoy, mañana, hay otra oportunidad para obtener lo deseado (incluso a costa de la humanidad misma). Una llamada y hubiera podido ser igual el radio y las noticias del dia, pero la realidad, hoy, mata cualquier ficción. Se duerme, se escapa. ¿Acaso no se escribió sobre eso en el pasado? Encontré aquella foto en la Rue Mary Dormoy. Horas después hicimos el amor otra vez. Ya llevabamos una botella más de ron que no me llevaría a Nice. Aun escucho tu sonrisa. Y si, era yo. Tanto como hoy, tanto como todas esas noches de amantes posteriores, incluso aquellas que me revolvieron el alma. No hubo una lágrima por ti, al contrario: siempre una sonrisa. ¿Por qué no reír, desnudos, en libertad?.
No se puede pretender esperar más. A pesar de las enseñanzas transmitidas sobre la espera, la paciencia que al final son dirigidas hacia una terrible abnegación. La humanidad, y aquella que hace parte (o cree serlo) del costado occidental, en su libertad, en su amor a la diferencia, la diversidad, más fuerte que ese amor al poseer, simplemente puede expandir la vida, y si, sin destrucción o deconstrucción a pesar de todo lo que se ha escrito, transformar esta civilización antes de la caída definitiva. Por la vida, por un legado, por la trascendencia y la creación de una esperanza basada en ella misma, no en lo ajeno e irracional. Al fin de cuentas, esas pasadas creencias, ¿de que han servido realmente?. En el momento mas oscuro, la luz es de la humanidad y la vida misma, del conocimiento, no de la superstición. Una conciencia y conocimiento. La voluntad humana y la razón que puede darle palabras y trazos a la pasión. No puedo decir que te extraño. Vivimos lo que se debió vivir. No hubo ninguna tristeza sobre el debió vivirse más. Aquello que llamamos destino, simplemente nos separó y ni siquiera la tecnología o los amagues de insistencia pudieron hacer algo más y eso fue lo mejor. Por eso eres la liberadora de almas Huanita. Ay Huana!. Aquella que tuvo el efecto para liberarme de cada una de mis cadenas y de mis viejos prejuicios. Tu, la liberadora de almas."
No comments:
Post a Comment