"Un brindis por el espacio y todo el conocimiento que ha llevado a la humanidad por descubrir (e inventar) por miles de años. Por las noches estrelladas en que los científicos y los artistas, inspirados, han trascendido y de paso, le han dado la importancia a la humanidad, por encima de cualquier creencia humana igualmente, contra dioses y temores (políticos, legales y armados) que incluso cuando aquellos que son del universo mismo y la naturaleza, logran la sobrevivencia. No es supervivencia, es sobrevivencia pues los otros humanos están allį, pocos contra si mismos, contra esa minoría, a la que afortunadamente se hace parte. Es sábado en la noche en la Tierra, a pesar del miedo. Y muy a pesar de ese miedo, contra la muerte misma y el terror, hay quienes danzan en la noche entre sombras (y algunos, los mas afortunados entre sabanas) para ser libres en medio del confinamiento. Pero es el confinamiento de los cuerpos y no de los espíritus ni de los pensamientos, pues aquellos que son subversivos aprenden qué amando (a pesar de todos los dolores) y apasionándose son libres y únicos, para poder seguir siendo humanos y contagiar al resto de la civilización. Y asi, esta noche por ejemplo, se decía mientras tomaba su versión de mojito viendo las estrellas después de mucho tiempo, podría volver a hacerla libre. El desierto se mostraba tranquilo, mientras el mundo en pánico, tenía su primera verdadera noche de libertad intima y los amantes al fin, hacían lo que siempre habían tenido el pudor de no hacer.
Hay quienes en su temor por los dioses que otros igualmente han creado, ignoran no solo la evidencia sino también sus propios instintos que quizás hayan sido transmitidos por genética, pero en realidad en esos miles de años desde cuando se observaba el cielo hasta que se olvidara por las luces de la ciudad (pero no esta noche de temor), podría decirse que la duda siempre existe ahi, para recordar la misma intransigencia e incredulidad humana. ¿Acaso no se merece la duda la misma humanidad y todas sus creencias? Ella había encontrado en aquella imagen a distancia la razón para poder ir contra todos los temores, no por lo que él realmente era, sino por lo que imaginaba: alguien a quién darle la etiqueta de "amar", pero en realidad lo deseaba, solamente eso, no por lo que era sino por lo que imaginaba que era él. En realidad, como heterosexual que era, solo necesitaba aquella representación masculina, aquel sexo que quisiera sentir en ella, no solo en su vientre sino en su pecho y en sus labios para finalmente llegar, tocándose ella misma a la máxima razón para arquear su cuerpo y cerrar sus ojos. El después no importa. Ni siquiera las estrellas que esta noche al fin podrían verse. Era ella, mujer y eso era lo suficiente evidencia para ir contra todos los preceptos sociales que hoy, en el final de los tiempos, no importan.
Un trago (mas allá que un brindis) por aquellos que han sobrevivido al temor a pesar de la suma de todos los miedos y todas las conveniencias, aquellos que siguen (y seguirán) en todos los olvidos, mientras los señores de la civilización, al ver su caída, buscarán acomodarse mientras en su intimidad, los hombres aprenden a ser libres. Y simplemente encuentran las palabras necesarias para describir lo indescriptible y entender que todo este tiempo, se han hecho al margen por pereza y no por miedo. No salió al balcón a buscar la luna, ni siquiera aquella estrella que deseaba diez años antes (quizás más) que apareciera al fin para no sufrir tanto su soledad. ¿Cuarenta y tres mujeres no eran acaso suficiente?No era un burlador sino un amante. Y últimamente no dejaba de pensar en ella, salvo que ese últimamente se había convertido de noches a años. Entre tanto, esperaba que todo aquello valiera la pena y que algún día, cien años después un cuaderno suyo numerado pudiera ayudar a encontrar la respuesta a aquella pregunta que esta noche es clara. Incluso sabiendo que sobre esta ciudad, solo hay nubes que no dejan ver nada.
Hay quienes afirman que los mejores tuvieron la fortuna de morir antes de todo esto. Y sobre todo lo hacen cuando al fin, en su momento de silencio, descubren que la voz de todos los supuestos pueblos es solo un grito que se ahogo, mientras que se espera que su boca vomite algo que permita creer en un mañana ante lo extraño, para muchos, de las circunstancias. No lo es, pero la especie de hombres supuestamente pensantes se ha encargado en cincuenta años de crear una ciudad planetaria, con bases de mentiras sustentadas por valores financieros que no tienen nada que ver con la humanidad. Abril llega y hay quienes quisieran que todo esto pudiera durar un poco mas para generar el cambio que se necesita, pero, ante al vida, el ciudadano sigue siendo el mismo. Solo queda tener fe en que algunos humanos renuncien a ser ciudadanos para volver a ser gente. ¿Acaso soportará los amantes, por encima de todo lo que le ha sido enseñado e impuesto? Era la tercera madrugaba que él esperaba en aquella parada de buses del aeropuerto de Nice. Solo un borracho y un par de novios o amantes, poco importa, que no querían esperar hasta que llegaran a algun lugar para comerse mas alla de los besos. ¿Que pasaría si fuera el fin ahora? - se preguntaba incluso, caminando desde Albert I de Belgique caminando por la Cours Saleya mientras los primeros vendedores llegaban. Mierda - se decía con satisfacción - ya son mas de la cuatro de la mañana y aunque en primavera no amanecería sino horas mas tarde, era la excusa perfecta para buscar la panadería cercana a tomar el café, mientras tomaba la decisión por las motivaciones equivocadas de volver.
No hay destino afortunadamente. Y las consecuencias alimentan aquello que simplemente el futuro trae consigo mismo. Y normalmente, como naciones, no se ha pensado en esos presente, ni mucho menos como individuos atrapados en un sistema evidentemente fatal. Los mismos que afirman sobre la muerte de los afortunados, se han encargado de condenar el mundo por los intereses que ni siquiera son los de ellos. Pero afortunadamente, hay quienes entre el ruido, resisten a pesar de todos los temores, propios y cantados por aquellos que a veces se dicen ser sus amigos, pero que en realidad son unos oportunistas. Los verdaderos amigos no lo dicen:ellos simplemente lo son. Ella, mas que un nombre era una una idea. Una realidad, no una idealización, ni un anhelo. Pero ella, cuyo nombre no puede mencionarse, escogió el olvido. El mio. Y en esa lección, los hombres y mujeres aprenden cuando ya es demasiado tarde que la soberbia y la absoluta impotencia hacen parte de la letra de las letras de canciones mas repetidas de los heroes que simplemente mueren solos y hacen morir a los otros en su absoluta soledad. Pero, al menos no son hipócritas y su coherencia lleva a pensar que la humanidad puede salvarse, con otros como ellos."
Un trago (mas allá que un brindis) por aquellos que han sobrevivido al temor a pesar de la suma de todos los miedos y todas las conveniencias, aquellos que siguen (y seguirán) en todos los olvidos, mientras los señores de la civilización, al ver su caída, buscarán acomodarse mientras en su intimidad, los hombres aprenden a ser libres. Y simplemente encuentran las palabras necesarias para describir lo indescriptible y entender que todo este tiempo, se han hecho al margen por pereza y no por miedo. No salió al balcón a buscar la luna, ni siquiera aquella estrella que deseaba diez años antes (quizás más) que apareciera al fin para no sufrir tanto su soledad. ¿Cuarenta y tres mujeres no eran acaso suficiente?No era un burlador sino un amante. Y últimamente no dejaba de pensar en ella, salvo que ese últimamente se había convertido de noches a años. Entre tanto, esperaba que todo aquello valiera la pena y que algún día, cien años después un cuaderno suyo numerado pudiera ayudar a encontrar la respuesta a aquella pregunta que esta noche es clara. Incluso sabiendo que sobre esta ciudad, solo hay nubes que no dejan ver nada.
Hay quienes afirman que los mejores tuvieron la fortuna de morir antes de todo esto. Y sobre todo lo hacen cuando al fin, en su momento de silencio, descubren que la voz de todos los supuestos pueblos es solo un grito que se ahogo, mientras que se espera que su boca vomite algo que permita creer en un mañana ante lo extraño, para muchos, de las circunstancias. No lo es, pero la especie de hombres supuestamente pensantes se ha encargado en cincuenta años de crear una ciudad planetaria, con bases de mentiras sustentadas por valores financieros que no tienen nada que ver con la humanidad. Abril llega y hay quienes quisieran que todo esto pudiera durar un poco mas para generar el cambio que se necesita, pero, ante al vida, el ciudadano sigue siendo el mismo. Solo queda tener fe en que algunos humanos renuncien a ser ciudadanos para volver a ser gente. ¿Acaso soportará los amantes, por encima de todo lo que le ha sido enseñado e impuesto? Era la tercera madrugaba que él esperaba en aquella parada de buses del aeropuerto de Nice. Solo un borracho y un par de novios o amantes, poco importa, que no querían esperar hasta que llegaran a algun lugar para comerse mas alla de los besos. ¿Que pasaría si fuera el fin ahora? - se preguntaba incluso, caminando desde Albert I de Belgique caminando por la Cours Saleya mientras los primeros vendedores llegaban. Mierda - se decía con satisfacción - ya son mas de la cuatro de la mañana y aunque en primavera no amanecería sino horas mas tarde, era la excusa perfecta para buscar la panadería cercana a tomar el café, mientras tomaba la decisión por las motivaciones equivocadas de volver.
No hay destino afortunadamente. Y las consecuencias alimentan aquello que simplemente el futuro trae consigo mismo. Y normalmente, como naciones, no se ha pensado en esos presente, ni mucho menos como individuos atrapados en un sistema evidentemente fatal. Los mismos que afirman sobre la muerte de los afortunados, se han encargado de condenar el mundo por los intereses que ni siquiera son los de ellos. Pero afortunadamente, hay quienes entre el ruido, resisten a pesar de todos los temores, propios y cantados por aquellos que a veces se dicen ser sus amigos, pero que en realidad son unos oportunistas. Los verdaderos amigos no lo dicen:ellos simplemente lo son. Ella, mas que un nombre era una una idea. Una realidad, no una idealización, ni un anhelo. Pero ella, cuyo nombre no puede mencionarse, escogió el olvido. El mio. Y en esa lección, los hombres y mujeres aprenden cuando ya es demasiado tarde que la soberbia y la absoluta impotencia hacen parte de la letra de las letras de canciones mas repetidas de los heroes que simplemente mueren solos y hacen morir a los otros en su absoluta soledad. Pero, al menos no son hipócritas y su coherencia lleva a pensar que la humanidad puede salvarse, con otros como ellos."

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