"Tan pronto siguió aquella linea, se convirtió igual en su ruta. Lo único que puede lamentarse es que tan pronto se detuvo, para seguir otra extraña, ya no era lo mismo, pués a veces se convierte lo intimo y propio en mutuo y compartido. A veces, respirando, en un momento en el que el corazón agitado pareciera ser lo único que se mueve en el mundo, puede verse al lado o atrás (no se sabe porque hacia adelante jamás), y en aquella soledad, simplemente se extraña. Si, simplemente, pués no se encuentran nuevas palabras para decir, salvo que hoy, simplemente es un dia en calma e importante.
Algunos siguen creyendo que el mundo puede cambiar desde una idea. La misma idea que hace únicos y solitarios a los seres humanos en tiempos en los que se espera y se publica sensaciones y no sentimientos, emociones. Momentos en que la incertidumbre y el miedo hacen que los románticos busquen solo un beso o una mirada mientras que el mundo puede desmoronarse. La misma idea que transforma, haciendo sensibles e imperfectos a los humanos que ven caminos en las pieles de sus amantes y estrellas en las miradas, mientras que la conveniencia y comodidad garantiza estabilidad. Si, aquella idea que permanence a pesar del miedo y el placer, que va mas allá de aquel punto donde no solo la razón, sino el instinto, la emoción y aquello que la gente llama alma permanece firme o se desvanece para simplemente caer.
O inspirarse. O decir palabras como: eres alguien que me inspira, quien cambio mi vida, la manera de verla y de vivirla..., y si, Podría caer en tu sonrisa... pero no es ayer. Los cuentos de hadas, hoy en dia se escriben entre besos y orgasmos, mientras que la noche dure, se puede retardar aquella mañana en la que todo termina y simplemente las personas se van. Una mañana donde la última frase que se dijo fue acerca de la fortuna del tiempo y los encuentros. De las personas y los sueños. Si, es una ruta mortal pero es hermosa. Y aquella hermosura de algunos segundos o minutos, tres o treinta años es vida. Y en esa vida, en silencio, en nostalgia entre fuego y vino pueden traerse las palabras mas bonitas y los momentos mas intensos: Yo te amo ... y estaré contigo en las buenas y en las malas, pero te recuerdo que hay malas, que uno puede evitar. En este punto del mensaje, quizá estés pensando que pongo drama al asunto... y aunque podría decirse que los seres humanos son expertos en dramas y tragedias, la verdad es que hay momentos en los que a pesar del como..., todo el resto valió la pena. Y lo que venga, igual. Instantes para construir historias e inspirar. Creer? Si, en cada uno. Otra vez. Siempre, aunque siempre sea una palabra fácil de decir (Recuerda que te amo,... y que puedes contar conmigo siempre que así lo quieras...), pero los hechos quedan y al recordarlos antes que se desvanezca aquel instante en la mente, vale la pena caer en él. Flotar, deslizarse en aquello que no tiene voz, pero si imágenes.
Siempre pueden ser treinta años, tres meses, dos minutos y un suspiro. Un momento mientras se cae por la montaña ante lo que sería la muerte y el momento después en el que el piso, sobreviviendo y respirando en calma a pesar de la adrenalina, pensando en como se ven las nubes abrirse como una cortina para ver el cielo extrañamente azul. Siempre puede ser la libertad que se dice que se tiene, mientras la brisa del mar del pacifico acaricia los rostros en la tarde y se reconoce que es un tiempo de calidad, un tiempo de dos. Un instante inspirador para que se recuerde entre las montañas en tardes grises, solitarias y silenciosas, cuando se renace al apagar unas velas que otros encendían anoche, para celebrar otro año mas. "
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