"Un espacio en blanco. Podría considerarse un silencio, por que no hay nada nuevo que decir, pero también un momento en el que la mente queda en blanco, ante el mismo silencio que la cruel realidad trae, en una noche lluviosa de abril entre las montañas. En una seudo-ciudad perdida cuyo nombre, aunque único, simplemente ni se menciona en otro lugar del mundo. Entonces es cuando uno se pregunta si todo lo que pasa acá, se siente o se piensa tiene realmente alguna implicación en la vida de los otros, en la supervivencia del planeta. Preguntas arrogantes sin respuesta inmediata posible o real. Son mas interesantes las lloviznas en Honk Kong o en Lyon. Quizás incluso lleguen a ser mas inspiradoras en Buenos Aires, Bogotá o Manila. Lo cierto es que el silencio puede matarse simple y rápidamente con alguna canción de olvido, simplemente para no pensar en nada, ni en nadie completamente.
Es tarde, siempre lo es. Pasaron decenios y el brillo de aquella estrella en el firmamento no se ha olvidado pero ya no se podrá igual entender o simplemente reconocer su mágica existencia. ¿Magia? ¿Acaso las palabras de amor no lo son? El resto son transacciones convenientes (y contundentes). Es abril, pronto el mes acabará y luego otro y otro, mientras que las negociaciones son cada vez mas visibles y comprensibles. Atrás, muy lejos en el tiempo quedaron las promesas fantásticas sobre las cuales una mirada podría decir mas que cualquier palabra. Y si, incluso en un espacio en blanco del tiempo en medio del silencio durante una noche de abril. Pero no importa, se juega de noche y ya la decepción no es una novedad. De hecho no existe una frustración posible pues lo evidente simplemente se acepta y se reconoce. De eso se tratan las negociaciones claras. Sin necesidad de apariencia sino de suplir necesidades, sin importar si son básicas o no. ¿Moralidad? ¿Qué saben de moralidad si no saben lo que es tener miedo y hambre?. Palabras contundentes para aquellos que nunca han jugado de noche, afuera en las calles entre los deseos y los temores.
La música inunda la noche. Fácilmente se recurriría (otra vez, como en otros abriles) a lágrimas y verdades convenientes. Pero la verdad es que la apariencia es la mejor de las mentiras para hacerse sentir lo suficiente mejor para juzgar a otros. Y no por regañar y encontrar las palabras adecuadas, el discurso y la ley escrita con sangre, significa que se tenga la razón y la verdad de su parte. ¿Qué razón?. La verdad se oculta tras el discurso hábilmente mientras que las historias convenientes se escriben en páginas y pieles secas. El llanto y otros fluidos recorren otros paisajes para llegar al mar del olvido. No vale la pena en realidad algún tipo de lucha o esfuerzo, a menos que sea para huir en dirección contraria, volar.
Pero es martes y un espacio en blanco es mas que suficiente. Ya la canción que inundo la noche (la lluvia no logro hacerlo, ni las lágrimas) se acaba y con eso, pensamientos realmente importantes y suficientes como para reconocer que algo que fue divertido y ya no lo es. Suficientes como para saber que fue simplemente pasión y que no será jamás amor, ¿acaso un espacio en silencio no es suficiente para un suspiro? Es mas que suficiente para caminar en sentido contrario sin volver a mirar hacia atrás, solo salir y jugar de noche, afuera, sin esperar las palabras adecuadas (que no vendrán, ya se ha dicho muchas veces), ni pensar que algo fue bueno o malo. Divertido o triste a lo sumo. Pero no más. Jamás."
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