"No solo son los muertos en occidente que se comunican por los medios de comunicación, sino también todos los odios y atrocidades en el mundo, que han acompañado la humanidad en su historia, harían que se perdiera la fe en ella. Hay quienes pareciera que disfrutan de alguna manera del miedo y las lágrimas de los otros, que sus odios son mas fuertes que cualquier esperanza, que la satisfacción ante el dolor alimenta su orgullo, a veces llamándolo tajancia y firmeza (normalmente por ellos mismos), que su saciedad personal es mas fuerte que el bien común, mal nombrado pragmatismo y que su frivolidad la confunden con supuesta firmeza o fortaleza, igual diciéndose a si mismos con orgullo al mirarse al espejo, pero seguramente no pensaran lo mismo al no encontrar su propia sombra en la oscuridad en la que se encuentran. No conocerán el verdadero significado de una sonrisa o de un beso, de simplemente tomarse de las manos pues la desolación, la profunda rabia y absoluta tristeza en la que se encuentran no les permitirá disfrutar sus beneficios, sean los que creen que encuentran.
Aun así, hay que creer en los humanos del mundo. En aquellos que no se congregan bajo banderas sino bajo las estrellas, ni buscan ser aceptados en religiones sino que simplemente son abrazados por otros, danzantes, sonrientes, a veces igualmente tristes y otras con lágrimas que salen de sus ojos por la emoción de reconocerse en otras lenguas, en otras razas, en otras miradas. Creer en quienes no dicen jamas que aman, sino que lo demuestran, no porque les sobre algo, sino porque notan que hace falta. Quienes rien y lloran, incluso en lo que muchos llaman debilidad. ¿Qué puede saber de amor alguien que no llora?. ¿Qué puede saber del amor alguien que solo llora por si mismo y no por los otros? Es tan fácil recurrir al odio, pero afortunadamente son solo unos pocos, los otros, descubren el valor de tomarse de la mano al atardecer, mientras el mundo pareciera destruirse.
Se escriben pocas palabras y se pintan pocos trazos ante el horror y la tristeza. Tal vez porque es mas fácil hacerlo acerca de la mentira y la rabia. Romper la vida, los corazones y las promesas, es tan común entre los hipócritas. Como mantener el rencor y el odio para vengar su propio ego, su propia imposibilidad de creer en el mundo y crear alegría y vida. Son tantos los odios cosechados, las rabias, las traiciones y las mentiras, que pareciera que no hay posibilidad de un nuevo mundo, de un amanecer juntos después de una noche de sueños. Pareciera que la única pasión posible fuera la que se da antes del sufrimiento y la mas grande excitación fuera aquella que se tiene antes de morir o matar en una batalla. Pero no, afortunadamente hay quienes sienten delirio y deseo, tienen orgasmos y reconocen el verdadero significado de un beso.
Puede que no se sea de los mejores, pero muchos que no conocen odios milenarios y aun encuentran melodías en el viento que atraviesa la selva, las montañas y el mar están llamados a sostener la humanidad. A encontrar en las estrellas, la señal que los llama a sobrevivir y salir hacia el universo con la libertad del conocimiento, con la fraternidad y la justicia que esa por encima de cualquier venganza humana. Puede que pareciera que se esta atrapado entre falacias y manipulaciones, que la pobreza económica buscara condenar a la supervivencia cotidiana de horas y horas de un trabajo para que otros disfruten su vida igual de mentiras. Pero en esa temporalidad, la música y los suspiros recuerdan las historias para trascender en el tiempo. Los humanos son viajeros del tiempo mas que de espacios geográficos cada vez mas limitados. Ser libre de pensar, de sentir y de amar, aunque pocos quieran dar odios a partir de mentiras ocultando la verdad y es que el conocimiento y la pasión son en realidad lo que en realidad garantizan ese libre albedrío. Y puede que nunca se muera en realidad, si en en la permanencia biológica en "vida", se reconoce que podemos trascender en el tiempo, como especie. ¿Que sabe de amor si dice "para siempre" tan fácilmente sin entender lo que se dice en el silencio, por mucho tiempo? ¿Qué saben de amor si no construyen sueños y hacen de estos realidades de los otros?
Hay quienes se dicen valientes, porque se confunden la fragilidad con debilidad y en esa debilidad buscan aplastar y humillar al otro. Su odio les lleva a traicionar lo que creen que son sus principios y en realidad son seres que se condenaran al olvido. Su supuesta integridad dura lo superfluo de su satisfacción. Mueren en soledad. Su cobardía, a pesar que se oculte tras miradas secas e inexpresivas, que podrían causar miedo en realidad muestran lo que son: lápidas planas. Y siempre habrá idiotas utiles y traidores de la vida y la fraternidad que los seguirán sin duda, pero ellos igualmente están marcados para el olvido. Sus nombres y sus palabras, sus actos y su misma existencia termina archivándose y degradándose en hojas que se pudren con las lágrimas que hicieron derramar. Y hay nombres que se tornan ilegibles cubiertos por la sangre que también derramaron. Al final, la verdadera humanidad prevalece. Hay quienes reconocen la fuerza de un abrazo ante el miedo en la noche y lo importante que es amanecer, juntos. En silencio. Buscando una sonrisa y dejando un beso en la frente al comenzar otro dia de supervivencia. La verdadera fortaleza, es aquella que hace levantar a otros, no hacerlos caer. Aquella que a pesar de las heridas, de las lagrimas y la sangre, con capaces de amar por encima de todos los odios. La verdadera integridad es la de ser y reconocerse entre los otros y a los otros. No de gritar falacias y mentiras, humillar, traicionar y matar sueños. El verdadero terror, es el de perder toda esperanza en los seres humanos. Puede que no se sea parte de los mejores, pero el universo esta allí, y no es posible aceptar simplemente la extinción. El miedo, es dejar de vivir."

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