"¿Como construir un mundo sin destruir parte de él en el proceso?. Las rupturas fundamentales involucran en la historia humana, desde la gran escala hasta la individualidad, una aniquilación de los otros, una condena hacia el olvido, por las razones o excusas que fueran, muchas veces de manera innecesaria, cruel e injustificada. Aun así, en esa supuesta "construcción" tras el intento de garantizar la devastación quedan rezagos, miedos y odios. En un increíble circulo vicioso que se rompe, cuando se construye realmente, casi de una manera no-natural pues algo que esta demostrado es que la naturaleza es igualmente cruel y asfixiante para garantizar la supervivencia de su individualidad. Los seres humanos son naturales por supuesto, pero en su arrogancia, puede llegar a acciones en contra de cualquier orden, tras el fruto de reflexiones y modelos mentales que van mas alla de la supervivencia, la procreación (el placer y la selección sexual asociada) y todo aquello que los artistas explican mucho mejor que cualquier cientifico (o teólogo sin colocarlos en el mismo nivel, pero en un mundo ampliamente influenciado por la religión, no es posible dejarla de lado), como el amor.
Pero ya mucho se ha intentado decir acerca del amor o cualquier cosa que se le asocie, y no se trata ya de hablar de eso, ¿qué sabe del amor, quien no sabe lo que es insistir contra cualquier probabilidad? ¿Quién se dice valiente, sino sabe lo que es insistir sabiendo que perderá? Es una cuestión de pragmatismo. Pero en la construcción del mundo, aquella que es real, la que permite que se trascienda, no es una cuestión de ser práctico, sino de modelar el tiempo mas alla de los días muy próximo al dia de mañana, sino pensar en una posteridad. Algunos lo hacen, sin entender muy bien que los motiva, los poetas le dicen que mas que una motivación tienen una inspiración. Nada que ver con alguna inspiración divina o religiosa, pues no se piensa en el pecado o en algún tipo de absolución.
No puede haber olvido, pero tampoco una vuelta hacia atrás. No hay construcciones duraderas individuales sino comunes, entre dos, entre tres, entre muchos mas. Aquellas que realmente corresponden a inspiraciones, permanecen en el tiempo, incluso en recuerdos cuando aquellos que en su supuesta "valentía", destruyen y destruyen motivados (no inspirados) por odios y egos. Pero es fácil pensar que llegara alguna noche en la que se sientan en verdadera tristeza por la desolación causada. Es fácil pensarlo, pero eso no es cierto. De hecho ni les importa, aunque finjan hacerlo, pues sus lágrimas solo existen como parte de un rol en un momento determinado, en el cual buscan simplemente algo por obtener. Y aunque el pensar que pueden sentirse tristes, daría cierta satisfacción a aquellos románticos, la verdad es que no importa, y es mejor pensar en como construir pilares de nuevos y extraordinarios recuerdos, que luego se convertirán en conversaciones, historias y leyendas para recordar con cierta felicidad, pues gracias a eso, la humanidad que sonríe, revoluciona y se emborracha junta, aun persiste, sin mucho miedo, pero si reconociendo su fragilidad. Fragilidad, no es debilidad.
Es fácil sucumbir ante las palabras de rabia y la violencia. Ante la altanería y la humillación, de como la amenaza, el terror y el miedo, hacen dudar incluso de la propia existencia y todo aquello por lo que se considera que es importante vivir y sentir. Afortunadamente los poemas malditos y las canciones que acompañan el mejor de los tragos y la mas oscura de las noches, en la mierda a la cual seguro se ha sido enviado, están allí, con palabras que son viento y refrescan el alma, para traer una voz del pasado a la cabeza que dice que a pesar que la inspiración este perdida, se puede danzar en la oscuridad y el amanecer no importa.
Destruir y negarse a la construcción es fácil. Un estado de minima energía consumida a pesar de la difusión de la misma. Natural. ¿Qué hace entonces que los seres humanos busquen construir? Quizá lo mismo que hace que a pesar del miedo y de la opresión, tanto masivamente como individualmente, no deje de creer. ¿En que? ¿En quien? No importa en realidad. Tanto como no importa a quien y como se ame, cuando lo que realmente trasciende es a quien y como se odie. Y la destrucción y violencia que causa ese odio. No es cierto que entre cenizas húmedas por las lagrimas se construyen nuevos mundos. El suelo queda infértil."
Pero ya mucho se ha intentado decir acerca del amor o cualquier cosa que se le asocie, y no se trata ya de hablar de eso, ¿qué sabe del amor, quien no sabe lo que es insistir contra cualquier probabilidad? ¿Quién se dice valiente, sino sabe lo que es insistir sabiendo que perderá? Es una cuestión de pragmatismo. Pero en la construcción del mundo, aquella que es real, la que permite que se trascienda, no es una cuestión de ser práctico, sino de modelar el tiempo mas alla de los días muy próximo al dia de mañana, sino pensar en una posteridad. Algunos lo hacen, sin entender muy bien que los motiva, los poetas le dicen que mas que una motivación tienen una inspiración. Nada que ver con alguna inspiración divina o religiosa, pues no se piensa en el pecado o en algún tipo de absolución.
No puede haber olvido, pero tampoco una vuelta hacia atrás. No hay construcciones duraderas individuales sino comunes, entre dos, entre tres, entre muchos mas. Aquellas que realmente corresponden a inspiraciones, permanecen en el tiempo, incluso en recuerdos cuando aquellos que en su supuesta "valentía", destruyen y destruyen motivados (no inspirados) por odios y egos. Pero es fácil pensar que llegara alguna noche en la que se sientan en verdadera tristeza por la desolación causada. Es fácil pensarlo, pero eso no es cierto. De hecho ni les importa, aunque finjan hacerlo, pues sus lágrimas solo existen como parte de un rol en un momento determinado, en el cual buscan simplemente algo por obtener. Y aunque el pensar que pueden sentirse tristes, daría cierta satisfacción a aquellos románticos, la verdad es que no importa, y es mejor pensar en como construir pilares de nuevos y extraordinarios recuerdos, que luego se convertirán en conversaciones, historias y leyendas para recordar con cierta felicidad, pues gracias a eso, la humanidad que sonríe, revoluciona y se emborracha junta, aun persiste, sin mucho miedo, pero si reconociendo su fragilidad. Fragilidad, no es debilidad.
Es fácil sucumbir ante las palabras de rabia y la violencia. Ante la altanería y la humillación, de como la amenaza, el terror y el miedo, hacen dudar incluso de la propia existencia y todo aquello por lo que se considera que es importante vivir y sentir. Afortunadamente los poemas malditos y las canciones que acompañan el mejor de los tragos y la mas oscura de las noches, en la mierda a la cual seguro se ha sido enviado, están allí, con palabras que son viento y refrescan el alma, para traer una voz del pasado a la cabeza que dice que a pesar que la inspiración este perdida, se puede danzar en la oscuridad y el amanecer no importa.
Destruir y negarse a la construcción es fácil. Un estado de minima energía consumida a pesar de la difusión de la misma. Natural. ¿Qué hace entonces que los seres humanos busquen construir? Quizá lo mismo que hace que a pesar del miedo y de la opresión, tanto masivamente como individualmente, no deje de creer. ¿En que? ¿En quien? No importa en realidad. Tanto como no importa a quien y como se ame, cuando lo que realmente trasciende es a quien y como se odie. Y la destrucción y violencia que causa ese odio. No es cierto que entre cenizas húmedas por las lagrimas se construyen nuevos mundos. El suelo queda infértil."
