"La miniaturacizacion tecnológica no necesariamente es aquella de las ideas. La verdad, muchos piensan que el mundo se está deteniendo y hacen todo lo posible para que sea así. El desprecio por cualquier tipo de avance me hace pensar en todo aquello por lo que pasaron en sus tiempos otros en este país, en esta ciudad, en este continente. No en todo el mundo, a pesar que las crisis que alimentan los egos hayan sido llamadas mundiales por la misma razón.
Nunca escuche a mi abuelo hablar de como la humanidad dejaba de serlo (aunque para algunos es precisamente mostrar la verdadera condición humana) en estas tierras. La propia miserableza de aquella lejana (desde aquí) región daba sus propios problemas. Y en ese entonces, como aun pasa un ocio ahora, existen lugares que no se tienen en cuenta dentro de lo que llamamos el mundo.
Es curioso que todo en París parezca lejano y se sienta tan cerca al mismo tiempo. Que ambigüedad. Y no es culpable tampoco la tecnología. Tal vez si que se caiga de vez en cuando en un hotel con un nombre con pretensiones en La Bastilla, cuya única motivación es salir de allí. Hay que ver como se puede estar igual dos noches hacia la Gare du Nord, pero al menos se duerme un poco. Y se despierta sin necesidad de alarma. Para partir.
La lluvia un primero de mayo podría considerarse tan detestable como que todo esté cerrado. Es fácil apreciarla en el refugio de una carpa y un café de 4 euros. Sería mejor, los dos, sumidos en el sueño o jugando entre cuerpos desnudos de nacionalidades extrañas y géneros contrarios. Y pensar que todo esto se escribe en una pantalla diminuta de un teléfono, al fin leíble ante la cruda realidad de una agenda negra cada vez más difícil de leer y de seguir. La terraza tiene una carpa y bien si hace frío, el café continua caliente. Y entre palabra y palabra se ve como la gente pasa de un lado a otro entre la panadería de la Rue de Charenton y la avenida Ledru-Rollin. Gente que se mueve bajo la lluvia en solitario, igual un primero de mayo. No hay amantes, no hubo un treinta de abril que a pesar de la lluvia se convirtió en primero. Solo caminan buscando algo, a veces pan y otras aquello que encuentran los turistas para decir que valió la pena el costo de dejar de estar tan lejos para encontrarse en París con aquello que es verdaderamente y aquello con lo que se soñó que es esta ciudad."

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