"Alguna vez alguien dijo que ser parte del mundo no es vivir en el extranjero, sino que desde aquí, se impacta a nivel global y se atrae hacia acá. Ser parte del mundo no es imaginarlo, ni verlo por la televisión, es recorrerlo, conversar en sus lenguas y sentir sus olores. Conocer el valor de las miradas de sus gentes y más aún, atraerlos, para hacer poco a poco conocerle a los otros las nuestras y sonido de nuestras carcajadas. Muy poca gente entiende eso. Aquellos que han estado encerrados en sus burbujas de comodidad y miedo. Que se han dado cuenta que pasaron cuarenta años y no hicieron nada. Solo quizás ser parte de un sistema cómodo de acumulación de dinero mal gastado, en el cual, ahora, al final de sus días, lo único que les queda son los recuerdos de alcohol, mentiras y sexo rápido. Ni siquiera el dinero que ya sus amantes-esposas han dilapidado. Su nombre ni siquiera pasará a ninguna historia, ya que hoy en día otros nombres mas frescos hacen que sean ya olvidados.
Extrañan el supuesto poder. El poder comarcal y miserable de ser capataces de ideas de otros. El poder del jefe de los esclavos cuya mente no es mas que una normatividad inconclusa y siempre cambiante para confundir y atemorizar. Construyen su lecho de comodidad. Un lecho de telas de mal olor porque ya fueron sudadas por otros. Encuentran entre muchos, los ecos necesarios para justificar su aislamiento. Pero, el mundo moderno no deja de ser irónico y esas mismas normas, son suficientes para entretenerlos, mientras pocos, sin necesidad de justificar, siguen libres por el mundo. Su contexto no es una calle, sino un planeta. Solo llevan pocos meses, algunos un poco más de un año y otros, sin ni siquiera realmente haber regresado, ya sus nombres hacen parte de leyendas e historias para ser recordadas. Mas allá de sus treinta y cinco o cuarenta años.
Lo bueno de la libertad, es que en cualquier momento, hoy en día, se podrá partir. Pero da mas gusto quedarse porque se quiere y no por que toca. Estar allí, recordándoles día tras día, que se es libre. Qué se hace lo que se quiere y se muestra al mundo que la idea es ser parte de un planeta. Darle el verdadero valor de los sueños, cuando se hacen realidad y dan camino para construir otros. Que no se trata de ser abnegado y pasivo, y que el altruismo no es aceptar, sino insistir. Qué el desprendimiento no es desinterés, sino posibilidad de cambiar, y que la ambición no es para acumular, sino para ser mejores y compartir felicidad.
Otra vez alguien dijo, que aqui se trabaja realmente, cuando estando en el mismo lugar todo el tiempo, se garantizaba la presencia, asi no se hiciera nada. Como lo hacen junto a su café, mientras imaginan como escribir sobre conspiraciones ante ideas que nadie quiere saber, en realidad. Ante estupideces que ojalá fueran realmente revolucionarias o al menos un poco contestatarias. Anhelan ser lo que no fueron en muchos años y arrastran a muchos de otras épocas que afortunadamente no son las de todos. Su preocupación al final, es el oxido de sus monedas y los papeles verdes pálidos de bienes inventariados, lo único que tuvieron de preocupación en sus años y sobre lo que tuvieron algún tipo de influencia. Nada más. Aquellos de mentes envejecidas, acumuladores de años, dinero y derrotas, sombras cuya única enseñanza fue el no llegar a ser como ellos. Malgastaron el tiempo propio y el de los otros, que afortunadamente, como parte del mundo, despertaron y ahora siguen despertando a los démas."


