Aun quedan espacios abiertos durante milenios por los humanos, a pesar que sean regados con sal o con dinero, con piedra y temor, los susurros se convierten en foros y asambleas en los que la conciencia humana colectiva, fortalece la reflexión no a pesar, sino desde los deseos íntimos y los modelos mentales creados, junto con la percepción del mundo. Sí, eso es lo interesante del conocimiento y de la verdad, que independiente de lo que se mienta o se justifique, existen y solo las construcciones y percepciones colectivas permiten que no puedan ser olvidados, a pesar de todos los intentos y del miedo. En ese sentido, la verdad y el conocer liberan y generan responsabilidad. Aquella noche, se sentía liberado. Lloró muchas veces, como siempre en esa soledad que lo había acompañado, no en la misma que sentía cuando dormía incluso con ella, después de hacer el amor. Por qué si, ese deseo intenso no le permitió dejar de recorrerla e incluso de soñarla tiempo después. Mucho tiempo después. Pero él, no mereció ninguna lucha, ninguna insistencia, y por supuesto, para una mujer como ella es fácilmente reemplazable cualquier hombre, incluso habiéndolo amado. Nunca fue oprimida y jamas lo sería - se decía ella en las tardes frente al mar cuando pensaba en él - tres amantes después. El, en algún lugar, que podría ser el mismo lugar donde fue desechado esa noche, escuchaba atentamente las historias de otras búsquedas y acciones hacia otros. Y la recordaba y sabía que ella haría eso por sus nuevos y pasados amantes pero no por él. Sólo tenía café pero hubiera preferido una cerveza. Tomó aquel café ya un poco frio y escuchó atentamente como la historia contada no era ni sería nunca la suya.
Pero el conocimiento, la reflexión y el dialogo (o debate), son desvalorizados como la verdad misma ante la superstición, la violencia y la sensación. El dialogo es simplemente aceptado para obedecer y la mentira es conveniencia para la felicidad. No es solo una cuestión de sobrevivencia sino de satisfacción que no llega a un bienestar y mucho menos común. En todo caso, la esperanza se mantiene en aquellos que a pesar de todo, se atreven a no olvidar y a hablar. Había aprendido a aceptar el olvido, deseando nuevas historias que dejaran atrás el dolor y la esperanza. ¿Por qué aún? Odiaba sentirla, se odiaba en su romanticismo y en su misma impotencia. Odiaba recordar, pero no la odiaba a ella. Tampoco se atrevía a decir que la amaba (así fuera cierto), pero el silencio era lo único que le quedaba. A veces lo escribía de muchas maneras, sin saber que mucho tiempo después, serían excelentes letras de canciones.
Se dice que escuchar es mas valioso que hablar. Y se repite aun mucho mas en un mundo que esta construido para escuchar sin el derecho a la replica. Aceptando la palabreja y la mentira, la acusación y el mandato, no una guía. No aquella conversación necesaria en la que no solo las ideas se encuentran, sino que también pueden nacer: conocimiento descubierto, conocimiento creado y transformado, conocimiento generado, divulgado y compartido. si, conocimiento confrontado. ¿Pero? No es el imperio del silencio, sino de ruido, que calla las ideas. En aquel mundo ideal, el otro universo, buscarías hablar. Y crearíamos con cada frase algo que la reconciliación intima, entre nosotros y con la tierra no puede realmente expresarse con palabras. Quizas un trazo, quizas las miradas y las manos que se encuentran en el que todos los odios son vencidos sin necesidad de una retaliación o establecimiento de culpa o inocencia. Un otro universo ... o tu regreso en medio de todas las vidas posibles de este universo.
Preocupa mas lo que se decida ante el miedo y la comodidad en el presente que lo que se piense en el futuro. ¿Cuantos nombres e ideas y miedos y responsabilidades serán realmente recordados y pensados? Todo eso, permitirá un futuro, mas allá de las aspiraciones humanas, sin duda, pero ¿Qué futuro? En su egoísmo, algunos humanos piensan si serán y por qué recordados, otros, mas trascendentales, si vivirán quienes confronte y piensen en su existencia en ese pasado y si realmente no aceptaron el olvido, ni fueron condenados al mismo. No. No pudo ser amor. Pero el deseo fue suficiente y hermoso. El amor permanece. Trasciende. - Lo decía mientras se alejaba de la costa. No se escuchaban los remos, ni las aves, ni la voces de los pescadores en la bahía. No quería volver jamás y aunque creía que lo haría, jamás lo hizo. Llovía aquella tarde de marzo. No hubo lágrimas en su rostro, ni suspiros mas que aquella palabra, ni deseos ni nada. La nada a veces es maravillosa."
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