Cuantas veces se promete la amistad ante todo. Y el querer. Cuantas veces la frivolidad puede contra las lágrimas mientras la compasión debe es crearse en un ser mismo para que pueda resistir, con ese miedo, a pesar de la sonrisa externa. A pesar de su búsqueda, esperando alguna vez ser encontrado. El silencio entonces comienza a ser sagrado y la ilusión de una noche se recrea en las tardes cuando el tiempo simplemente se pierde. En la inconformidad. Hay quienes a pesar del dolor lo siguen intentado pero no es justo que no lo logren. Aunque el no hacerlo satisface a los creyentes y a los que fingen esa felicidad. Solo los que la obtienen, en realidad y a quienes se les envidia (aunque a veces también esa envidia esta en quienes lo fingen muy bien) saben lo que esta pasando. Y en el fondo, cada noche, quieren un destino distinto. Algo que contar. Hace calor. La fusión del malbec con el shiraz funciona tanto como el saber que ella tenia devoción por él y él la tiene aún por ella. Pero nunca encontró las palabras adecuadas para que ella dijera que si le dijo algo nuevo. Tampoco aquella devoción pudo, después de seis años, mantenerse aunque el amor de él iluminaba. Una tarde la veré sonreír en otros brazos - se decía - y otra vez moriré. Y renaceré y existiré y seguro otro cuerpo y otros ojos (ya sin devoción) aparecerán ante mi. Solo que quizás así acepte este destino y me resigne a dejar la insistencia. Al fin. O, ella aparecerá ante mi y no nos diremos nada. Solo nos besaremos y recibiremos nuestras lágrimas y nuestros cuerpos. Y otro mundo, sin palabras, sin oraciones o rezos aparecerá dejando atónitos a todos los fieles e infieles. Si, eso sería hermoso - terminaba diciéndose tomando un trago con felicidad.
El mundo y la vida pueden ser hermosos. Aquella fusión entre lo que se cree, lo que conviene, lo que se siente, lo que hay y lo que se sueña, permite crear todas las historias a pesar de los destinos trazados. Y esas maravillosas historias son las que trascienden en mas que canciones y poemas. El tiempo, deja de importar y en una maravillosa unión, el encuentro. El brillo. La mirada y las palabras. Entonces, diría que eres el amor de todas mis vidas, a pesar que me hayas prohibido decir tu nombre - lo gritaba al mar, esperando que las olas se acordarán y llegara a los oídos de ella. El lo había entendido hacía años, en las montañas sagradas cubiertas de nieve, mientras ella se entregaba a otros cuerpos. ¿Pensando en él? Hace parte los misterios que si la rueca no se rompe, se dirán algun día, por que él, no dejo de pensar en ella, a pesar que ella le había prohibido decir su nombre. El amor de todas mis vidas. ¿Acaso no merece una ruta trazada en los cielos? De eso se trata la historia de los humanos que desafían a los dioses.
Y mas allá de todo eso queda el misterio y las respuestas que puede dar ese encuentro. La creación a pesar del plan trazado por lo que se llama civilización. La hermosa esperanza hecha realidad, porque el amor y la fraternidad es real. Mutua, permite que la vida se fusione con el universo y las palabras sobren. A pesar del tiempo, las distancias y el olvido de una mayoría, pero no de un par, de un poco de quienes sienten y se liberan, juntos. Quiero imaginarme que me encuentras y recibes mi brillo. No mis palabras, ni mi pasado, ni mis lágrimas, sino mi sonrisa y mi pasión, antes que mi cuerpo se desvanezca. Escuchar tu nombre en tus labios y sentir mis labios en tu cuerpo, mientras aún nuestra piel este suave y los labios húmedos. Ver y descender juntos las montañas nevadas y sentir igualmente la espuma del mar. Decirte tu nombre nuevamente en tu oido y acabar con todas las prohibiciones y temores. Amanecer y decirnos que somos afortunados, mantener nuestra devoción mutua, sin miedo a una partida, a un adios. "

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