"Entre montañas. Ignorando el tiempo que se necesita para comenzar un martes. Y mas aun, los segundos de una noche cálida refrescada solo por un aire menos caliente que mueve de lado a lado un ventilador, que ya ha comenzado a ser viejo. Tantas cosas por hacer y tan pocas ganas de hacerlas en realidad, como tantas cosas que se hicieron y que al final, podrán ser listadas en cuadernos nostálgicos, ante la incapacidad de hacer un paisaje con tantas cosas inservibles.
No hay estrellas. Las luces de la noche solo son las de la ciudad y encima de todas las cabezas una bruma entre contaminación y niebla que escapa de las montañas cercanas contribuyen al olvido de los sueños y deseos que aparecieron alguna vez entre labios y cuerpos, mientras un meteorito rasgaba el cielo, o simplemente la luna era notada por algunos mas alla de los poetas y a los que la gente de estas ciudades y pueblos le gusta llamar locos. Es por eso que siempre es buen partir... y regresar.
La humanidad en conjunto es experta en olvidar cuando le conviene. Es quizás una de las mejores maneras de garantizar un futuro, o simplemente justificar todo aquello que se quiere hacer en presente cuando simplemente la fatiga hacia lo cotidiano ha llegado. Todo, sin importar lagrimas o razones, sin importar posibles historias, justificaciones o motivaciones. La única, las extremas ganas de la ruptura, de escapar de los tiempos ya que las montañas encierran mucho mas que las cuerpos y las calles de una ciudad que simplemente suspira, pués no es tan valiente para gritar.
Mas allá, aun donde existe el bosque y la laguna, donde las estrellas pueden reflejarse y si acaso, algo humano puede ser el brillo de una mirada o un poco de fuego, los sueños aun no son ridículos. Están allí, en el mismo lugar donde dormimos con seres inanimados como parte nuestra. Amigos cuyos miedos eran los mismos nuestros, pero nos daban seguridad. Palabras impronunciables y sin sentido que nos contaban como seria el mundo que queríamos y nosotros, en esa vida que recordaríamos siempre y seria igualmente recordada por los otros, con una sonrisa. Mas alla, en el frío del tiempo, mirando hacia arriba encontraría aquella estrella que es la que guía en medio de la gran noche, hacia el lugar donde están todos nuestros verdaderos sueños. Y así, a pesar que el camino sea incierto, allí esta, el lugar que las montañas no logran aprisionar. "

No comments:
Post a Comment