"Siempre es bueno mirar ciertas cosas una segunda vez. Leer en la conversación, en cada una de las palabras y la forma en la que salen de los labios, en otras miradas mas allá de la primera impresión. Tal vez aquello que se llama instinto funciona una sola vez, pero la inteligencia actúa en la observación y reflexión. En determinar en el brillo de unos ojos, en saborear unas palabras, para definir una realidad, una percepción.
¿Y si se mira a uno mismo una segunda o tercera vez? Rara vez se hace. Se es mas fácil conocer el entorno que así mismo, pero la misma vecindad dice mucho sobre nosotros. No las palabras de los otros, sino la reacción que causamos en los otros. Las perturbaciones en el ambiente, las alteraciones en aquello que podría ser simplemente plano, aunque la mejor vista, siempre es aquella que da el paisaje en el cual no estamos.
En un mundo en el cual no se detiene, una segunda mirada es difícil, pero necesaria. Y mas aun, aquella mirada que permite ver el reflejo de lo que somos y aquella que muestra la sombra de lo que aparentamos ser. En estos días en los que se reza para empatar, en los que el discurso, el argumento y la imagen se reduce a la onomatopeya, un eslogan y a la vida disfrazada de Facebook, observar para sintetizar y definir puede considerarse una pérdida de tiempo, tanto como vivir apasionadamente, como vivir simplemente, como mantener una promesa y no dedicarse a consumir y coleccionar cosas, a acumular.
Re-descubrir da temor, mas por aceptar que se esta equivocado que por reafirmar lo que ya se conocía. Y el temor, es lo que genera las ojeadas y no las lecturas del mundo y de las personas. Se disgrega la humanidad del mundo y el mundo se reduce a las fronteras imaginadas (no tan imaginarias) y definidas por si mismo (mas que por los otros). Son muros en los que se visualiza lo que es mas simple, muros sin espejos. Llenos de colores y fantasías, de falacias, de palabras de otros porque las propias no existen. Por temor. Y dentro de los muros, la existencia transcurre tan rápidamente que hace que el mundo en realidad no avance, por la supresión de las ideas en medio de la rapidez. La segunda mirada rompe la regla. Y la tercera da las ideas para argumentar las nuevas reglas. O simplemente para no crear ninguna."
No comments:
Post a Comment