"La libertad personal es utópica en un mundo donde las pasiones y los prejuicios se contraponen a lo que naturalmente se llama felicidad. En un mundo donde la motivación es dejada de lado porque es mejor ejercer un control y donde la privacidad es una palabra que es valorada en términos económicos y de propiedad comercial. No es una frase de otro, sino simple y llanamente un resultado de una reflexión instantánea, en torno a la realidad que impone el mundo en el que nos encontramos. Es difícil no pensar en ello, cuando siendo niño, en un día como hoy, pensaba en lo que me disfrazaría en la noche, que al final era una proyección de lo que quería ser... y en lo que me tocaba, por restricciones no solo económicas, sino también mentales. Al final, incluso las mascaras son puestas por otros.
Cuando al final, tenia la suficiente edad para disfrazarme de lo que soñaba, ya era igual demasiada edad para hacerlo. Al igual que tantas otras cosas. Quizás, es entonces cuando la mascara social esta tan pegada a nuestros rostros que la confundimos con nuestro verdadero rostro, o con aquello que buscábamos en esencia ser. En noches como esta, muchos responden a esa mascara social con otras mascaras... y muy pocos se escapan volviendo, no a sus sueños infantiles, sino a aquellos que ya siendo adultos, se tienen justo antes de abrir los ojos en la mañana. El único instante intimo en el mundo, secreto, personal... silencioso.
Al escribir este post, podría decirse que es un instante intimo, pero no seria cierto. Mis palabras son cuidadosamente seleccionadas (a pesar de la pasión), como escudo (y no mascara) social. Escribo públicamente, plasmo ideas en lineas para comunicar, y aunque es un momento de libertad - social - compartida, no es intimo. Sin embargo, aunque al hacerlo, cierro la puerta y limito el espacio a "mi espacio", en realidad aunque se cierre la puerta, no se esta realmente en intimidad.
Muchas veces, como tantos otros, se extraña la oportunidad de vivir una decisión sin tomarla. Se anhela la posibilidad de ponerse la mascara que se quiere, mas que quitarse la que socialmente se ha impuesto. Es una cuestión mental, tanto individual como grupal. Una de las tantas ataduras humanas que no solo demuestra lo complejo que se es, sino también, lo simple que se podría ser. Incluso, en una noche como la de hoy."